Un equipo especializado de la Fiscalía expuso cómo funciona el sistema de soluciones alternativas, una herramienta que busca acuerdos consensuados entre las partes y que también se aplica en casos vinculados al bienestar animal.
El Área de Soluciones Alternativas al Conflicto de la Fiscalía presentó recientemente su experiencia de trabajo durante las Jornadas Nacionales de Políticas Públicas y Derechos de los Seres Sintientes. El organismo explicó la metodología que utiliza para abordar conflictos comunitarios y denuncias relacionadas con animales mediante mecanismos de diálogo y conciliación.
A diferencia de los procesos penales tradicionales, donde la resolución queda en manos de un magistrado, este sistema promueve la autocomposición del conflicto. Para ello interviene un mediador que facilita la comunicación entre las partes, con el objetivo de alcanzar acuerdos voluntarios que permitan reparar los daños ocasionados y evitar la escalada de los enfrentamientos.
La modalidad se apoya en principios fundamentales como la voluntariedad y la confidencialidad. La participación de las personas involucradas es completamente opcional y el contenido de las reuniones se mantiene reservado. Además, el procedimiento contempla el acompañamiento de la defensa técnica y procura evitar situaciones que puedan generar revictimización.
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Uno de los desafíos que enfrenta el área se presenta en las denuncias por maltrato o descuido de animales. Debido a que los animales no pueden intervenir directamente en una instancia de mediación, el organismo desarrolló un esquema de trabajo conjunto con asociaciones proteccionistas, áreas municipales de fauna urbana y servicios de zoonosis.
Mediante esta red de colaboración, especialistas aportan información sobre las necesidades específicas de cada animal involucrado. De esta manera, los acuerdos pueden incluir compromisos concretos relacionados con alimentación, atención veterinaria, vacunación, condiciones de alojamiento y cuidados permanentes, garantizando que las soluciones alcanzadas tengan un impacto directo en su bienestar.
Desde la Fiscalía destacaron que este modelo permite ampliar el acceso a la justicia mediante procedimientos más ágiles y participativos, privilegiando el diálogo como herramienta para resolver conflictos y promover respuestas efectivas tanto para las personas como para los animales afectados.
Con información del MPF.


