La recaudación tributaria de 2025 alcanzó los $183,1 billones, con una caída real estimada del 1% respecto de 2024, según datos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y análisis privados. Aunque el incremento nominal fue del 39,4%, la inflación erosionó los ingresos del Estado.
En diciembre, los ingresos fiscales totalizaron $16,5 billones, lo que representó una baja real interanual del 3%, marcando un cierre de año con señales de desaceleración en la recaudación, en un contexto de cambios tributarios y menor presión impositiva.
ARCA explicó que el crecimiento nominal del año estuvo impulsado principalmente por el IVA impositivo, el Impuesto a los Débitos y Créditos, Ganancias —por mayores retenciones—, los aportes a la Seguridad Social y la recaudación aduanera vinculada al aumento de importaciones y del tipo de cambio.
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En sentido contrario, impactó con fuerza la eliminación del Impuesto PAIS, junto con la finalización del Impuesto de Regularización de Activos, el Régimen Especial de Bienes Personales (REIBP) y la moratoria fiscal, todos factores que redujeron los ingresos extraordinarios que habían fortalecido la recaudación en 2024.
Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), sin considerar los tributos vinculados al comercio exterior, la recaudación habría crecido 4,5% real, mientras que los impuestos con mayor caída en 2025 fueron Bienes Personales (-34,6%), Derechos de Exportación (-16%) e Impuestos Internos Coparticipados (-11,7%).
El informe concluye que 2025 registró la menor presión tributaria de la última década, con un nivel estimado del 21,4% del PBI, 1,1 puntos porcentuales menos que en 2024, en gran parte por la decisión oficial de no prorrogar el Impuesto PAIS.
Fuente: Ámbito Financiero.


