El Dr. Jorge Brugna, especialista en infectología y miembro de la Sociedad Argentina de Infectología, explica la naturaleza de la tuberculosis, sus síntomas y la importancia del tratamiento constante.
El Dr. Jorge Brugna, especialista en infectología y miembro titular de la Sociedad Argentina de Infectología, detalló la naturaleza de la tuberculosis, una enfermedad que sigue siendo un desafío en la salud pública a pesar de contar con tratamientos efectivos. «La tuberculosis es una enfermedad que la produce una bacteria, que le dicen vacilo por la forma, porque parece un toscano. Vacilo de Koch, también, porque el doctor Koch fue el que lo descubrió», explicó Brugna.
La transmisión de la tuberculosis es respiratoria, y ocurre cuando una persona infectada tose y libera los bacilos al aire. «No todos los que se respiran el vacilo de Koch se enferman de tuberculosis. Es muy importante este dato. Menos del 10% de los que nos respiramos un vacilo de Koch nos enfermamos de tuberculosis», aclaró el doctor, enfatizando que la mayoría de las personas tienen defensas suficientes para detener la infección.
MIRÁ TAMBIÉN | Lo buscaba la justicia y lo descubrieron por estacionar en contramano
El tratamiento de la tuberculosis es gratuito en hospitales y cubierto por las obras sociales. «Lamentablemente los tratamientos duran al menos seis meses… Muchos de los que inician tratamiento abandonan, por lo tanto recaen en la tuberculosis», explicó Brugna. Este abandono puede llevar a la aparición de tuberculosis resistente o multiresistente, lo que complica aún más la situación.
El doctor también subrayó la importancia de completar el tratamiento. «Es sumamente importante, porque no solo se está cuidando a él, sino que está cuidando a los seres que quiere, a los que conviven», mencionó Brugna. Además, es crucial estudiar a los contactos cercanos del paciente, como su familia, amigos y compañeros de clase, para prevenir la propagación de la enfermedad.
MIRÁ TAMBIÉN | Implementación de la receta electrónica en Chubut
En cuanto a los síntomas, Brugna indicó que pueden ser claros, pero a veces tardan en manifestarse plenamente. «Cuando uno tiene tos de más de dos semanas de evolución, hay que ir al médico. Tener tos que dure más de dos semanas, transpirar de noche, perder peso, perder apetito, y bueno, si encima tose, por ejemplo, con sangre, ni hablar», describió el especialista. Estos síntomas son señales de alerta que no deben ser ignoradas.
Brugna hizo un llamado a la conciencia y la responsabilidad en el tratamiento de la tuberculosis, recordando que seguir el tratamiento completo es esencial para la recuperación y la prevención de casos más graves. «La tuberculosis hoy tiene tratamiento, lo que hay que hacer es tomar los remedios», concluyó.


