A partir del 2 de agosto, las plataformas digitales deberán identificar de manera clara los contenidos sobre asuntos de interés público generados o manipulados con IA, en el marco de la implementación de la Ley de Inteligencia Artificial del bloque.
La Unión Europea avanza en su estrategia contra la desinformación y los deepfakes con una nueva etapa de la Ley de Inteligencia Artificial. A partir del 2 de agosto, las empresas tecnológicas que operan dentro del bloque deberán etiquetar de forma visible los contenidos creados o manipulados con IA cuando aborden asuntos de interés público. La medida también alcanza a los chatbots y sistemas interactivos, que desde el primer contacto deberán informar a los usuarios que se trata de asistentes artificiales.
Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva para la Soberanía Tecnológica, la Seguridad y la Democracia de la Comisión Europea, defendió la medida al sostener: «los europeos tienen derecho a saber si lo que ven, escuchan o leen ha sido creado o alterado por la IA, especialmente cuando dicho contenido puede influir en el debate público».
La normativa obliga a identificar imágenes, videos o audios generados con IA cuando se asemejen a personas, lugares o eventos reales de forma tal que puedan aparentar autenticidad. En el caso de los textos, la obligación de etiquetado alcanza únicamente a aquellos que no fueron sometidos a revisión humana ni a control editorial. Para cumplir con estos requisitos, las plataformas deberán combinar íconos visibles con marcas de agua digitales y metadatos incrustados que permitan rastrear el origen sintético del contenido.
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La ley contempla excepciones para los deepfakes que formen parte evidente de obras artísticas, satíricas o de ficción, así como para los contenidos cuyo uso esté autorizado para la investigación de delitos penales. Las plataformas tendrán plazo hasta el 2 de diciembre para adaptarse plenamente, y quienes incumplan estarán sujetos a sanciones económicas, aunque todavía no se definieron los montos ni los mecanismos de control.
Empresas como TikTok, Instagram, Facebook y Google ya cuentan con sistemas propios para señalar contenido generado con IA, aunque algunas advirtieron sobre posibles dificultades técnicas en la aplicación de la norma. En ese sentido, Karen Massin, responsable de Asuntos Gubernamentales de Google en la UE, señaló que un exceso de etiquetas podría generar el efecto contrario al buscado por el bloque europeo.
Con información de WIRED.


