El sistema energético argentino volvió a aplicar restricciones al suministro de gas natural comprimido (GNC) y a industrias con contratos interrumpibles, en medio del aumento de la demanda por las bajas temperaturas del invierno. La medida busca garantizar el abastecimiento prioritario a los hogares, hospitales y escuelas.
Las distribuidoras de todo el país comenzaron a limitar el servicio desde mediados de la semana pasada y confirmaron que la disposición se mantendrá “hasta nuevo aviso”. Se trata de la tercera vez en la temporada invernal que se implementan recortes preventivos para evitar faltantes en el sistema.
Según datos del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), la demanda diaria alcanzó niveles elevados, con fuerte incremento en el consumo residencial. En este contexto, el Gobierno y las empresas del sector monitorean el sistema para evitar picos que comprometan el suministro esencial.
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Las restricciones afectan principalmente a estaciones de servicio que operan con contratos interrumpibles, lo que implica que pueden ser desconectadas temporalmente en situaciones de alta demanda. En cambio, las estaciones con contratos firmes mantienen el servicio dentro de los límites pactados.
La medida genera impacto directo en sectores como taxis, remises y transporte particular, especialmente en ciudades donde la oferta de estaciones con contrato firme es limitada. En La Plata, por ejemplo, se registraron largas filas y demoras para cargar GNC, lo que provocó quejas de conductores.
Desde el sector energético sostienen que estas medidas son habituales durante los meses de invierno y responden a la necesidad de priorizar el consumo residencial. Aun así, el escenario se mantiene bajo monitoreo constante ante la posibilidad de nuevas restricciones si continúa el aumento de la demanda.
Fuente: TN.


