Un grupo de diez argentinos deportados desde Estados Unidos llegó durante la madrugada de este jueves al aeropuerto internacional de Ezeiza. Entre lágrimas y abrazos con familiares, expresaron su rechazo a la política migratoria del gobierno de Donald Trump, a la que calificaron de racista y discriminatoria.
Matías García, quien había emigrado en 2001 y formó su vida en el país norteamericano, relató que fue detenido en agosto pese a contar con un permiso de trabajo vigente hasta 2030. “Están partiendo familias a la mitad. Esta gestión de Trump es una página negra en la historia de Estados Unidos”, afirmó. Según su testimonio, desconocía la existencia de una orden de deportación en su contra desde 2015.
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Otro de los expulsados, Mario Robles, de 25 años, explicó que fue detenido cuando se trasladaba hacia San Antonio, Texas. “No somos criminales, no matamos ni violamos. Ahora lo que quiero es estar con mi familia”, señaló. El joven aseguró que no podrá regresar a Estados Unidos por cinco años, lo que complica su situación familiar.
Los argentinos viajaron a bordo de un Boeing 767-300 de la empresa Omni Air International, contratado por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos. El avión hizo escala en Bogotá y en Belo Horizonte antes de arribar a Buenos Aires a las 3:19. Fue la primera vez que un vuelo de este tipo incluyó a ciudadanos argentinos en su trayecto.
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Varios de los deportados optaron por no dar declaraciones, aunque coincidieron en una frase repetida al salir de la terminal aérea: “No somos criminales”. Con su regreso, deberán enfrentar el desafío de reinsertarse en la Argentina después de haber pasado gran parte de sus vidas en el exterior.
Fuente: TN.


