La Ruta 40, conocida como la carretera más emblemática de Argentina, despliega ante los viajeros un tapiz de belleza natural, especialmente en su tramo que une Ushuaia y La Quiaca. A lo largo de este camino, se encuentran algunos de los lagos más impresionantes de la Patagonia, capturando la atención de aquellos que buscan la conexión perfecta entre carreteras y paisajes lacustres.
Lago Nahuel Huapi: Este lago, enclavado en el Parque Nacional Nahuel Huapi entre Río Negro y Neuquén, se destaca como uno de los más emblemáticos y famosos de Argentina. Con una superficie de 550 kilómetros cuadrados y una profundidad máxima de 464 metros, ofrece una experiencia visual única en medio de la majestuosidad patagónica.
Lago Puelo: Ubicado al sur de la Patagonia en la provincia de Chubut, el Lago Puelo deslumbra con su belleza única. Rodeado de paisajes montañosos y boscosos en la Comarca Andina del Paralelo 42, invita a actividades como trekking, pesca, kayak y camping, convirtiéndolo en un destino perfecto para los amantes de la naturaleza.
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Lago Cardiel: En la estepa patagónica de Santa Cruz, el Lago Cardiel se distingue por su tranquilidad y su popularidad entre los pescadores. Con 290 kilómetros cuadrados, este lago ofrece la serenidad de un entorno sin grandes infraestructuras turísticas, permitiendo a los visitantes sumergirse en la paz de la naturaleza.
Lago Buenos Aires: Situado en la frontera entre Argentina y Chile, en la provincia de Santa Cruz, el Lago Buenos Aires, también conocido como General Carrera, es uno de los lagos más grandes de Sudamérica. Con 1.850 kilómetros cuadrados y una profundidad de más de 580 metros, este destino se erige como un espectáculo visual imperdible durante las vacaciones de verano.
Fuente: Canal 26


