Rafael Leão rapea bajo el nombre Way 45, Memphis Depay tiene millones de vistas en YouTube y Luis Díaz grabó el himno de Colombia. El otro lado de las estrellas del torneo.
El Mundial 2026 pone el foco en los mejores futbolistas del planeta, pero varios de sus protagonistas tienen una vida paralela lejos de la cancha: son cantantes, raperos y músicos con discos propios, colaboraciones y millones de reproducciones.
Rafael Leão (Portugal) es quizás el caso más desarrollado. El delantero del AC Milan rapea y canta bajo el nombre artístico Way 45, mezclando R&B, hip-hop y lo-fi trap. Ya publicó tres álbumes: Beginning, My Life in Each Verse (2023) y 12:12 (2024). «Para mí, la música significa amor, escapar de mis problemas y encontrarme a mí mismo», declaró. Sus canciones narran su infancia en un pequeño pueblo a las afueras de Lisboa.
Memphis Depay (Países Bajos) lleva años combinando el fútbol con el rap. En 2017 lanzó el freestyle LA Vibes, que acumuló 150.000 visualizaciones en pocas horas. Desde entonces no paró: colaboró con el rapero neerlandés Winne y el grupo Broederliefde, y su canción No Love (2020) supera los 20 millones de vistas en YouTube.
Luis «Lucho» Díaz (Colombia) sorprendió al aparecer en El Ritmo Que Nos Une junto al cantante y rapero Ryan Castro. La canción se convirtió en el himno oficial de Colombia para la Copa América 2024 e incluyó a varios compañeros de selección. La química fue tan buena que volvieron a colaborar con Dembow Violento, lanzada justo antes del Mundial. «Siempre me ha atraído la música», reconoció el jugador del Liverpool.
Alisson Becker (Brasil) no tiene pretensiones de Grammy, pero tiene talento. El arquero del Liverpool colaboró con el cantautor inglés Jamie Webster en una versión acústica del clásico Allez, Allez, Allez y compartió videos cantando con su hijo y compañeros de equipo, además de covers de Shallow y Dragostea Din Tei.
Alphonso Davies (Canadá) empezó a rapear durante la pandemia y lo hizo más oficial en 2025 con el lanzamiento de München My Throne, una canción con la que anunció su renovación con el Bayern de Múnich. El tema ya acumula cerca de un millón de reproducciones.
La conexión entre el fútbol y la música no es nueva. Pelé fue cantautor hasta los 80 años, el defensor croata Slaven Bilić tocó en una banda de heavy metal y John Barnes apareció en World in Motion de New Order en 1990. Lo que sí es nuevo es la escala: los futbolistas del Mundial 2026 ya no guardan sus pasiones musicales como secreto, las publican, las comparten y las llevan al estudio.
Con información de RollingStoneAR


