Por HerreHache
Una frase futbolera que quedó en la historia y que muchos usan en beneficio propio. Es el caso de José Glinski ahora convertido en el hombre de la unidad del PJ con pretensiones de gobernador. Sus posiciones camaleónicas, sus escasos pasos por la provincia y otros secretos de sus estrategias.
«Toco y me voy» es una expresión popular argentina que en el fútbol significa jugar de manera simple y veloz sin retener la pelota. En la vida puede significar hacer una visita muy rápida a un lugar sin quedarse a largo plazo y sin comprometerse.
La famosa frase «toco y me voy» fue acuñada por el futbolista argentino Luis Pentrelli en una entrevista concedida a la mítica revista El Gráfico en la década de 1960. El autor de la frase después inmortalizada en el lenguaje criollo fue un mediocampista y delantero argentino que jugó en Boca y Gimnasia y fue uno de los primeros en emigrar a Italia, donde se lució en varios equipos exponiendo sobre la cancha su “estrategia”.
A lo largo de los años, la frase fue utilizada de manera casi constante en todo tipo de actividades y claro, no tardó mucho tiempo en llegar a la política. El “toco y me voy” define a esos tipos que sobre todo en campaña llegan a un lugar para hacer promesas, “tocan y se van” y al contrario de Pentrelli, no vuelven a aparecer ni se hacen ver de nuevo. También es muy común en aquellos que son elegidos como funcionarios nacionales en las provincias, se dejan llevar por las luces y las caricias que Buenos Aires suele regalar y aparecen en sus lugares de origen sólo cuanto pretenden que esos privilegios continúen.
MIRÁ TAMBIÉN: Los alfileres de la unidad justicialista
No se sabe demasiado sobre las cualidades futbolísticas del diputado nacional José Glinski, pero sí que sabe aplicar con la perfección de un tornero aquella frase que Pentrelli dejó en el lenguaje popular para todos los tiempos. Glinski toca y se va. Y no resulta difícil de explicarlo. Ahora, en que los tiempos electorales parecen volar, se acerca a su natal Comodoro Rivadavia para intentar erguirse como el gran componedor de un descompuesto peronismo y después de socializar con medios afines, algunos de los cuales fueron (o son) de su propiedad, hace como lo realizaba Pentrelli en aquellos tiempos de canchas de tierra y pelotas de cuero grueso: se va.
Glinski, a quien no se lo conoce proyecto alguno que haya beneficiado a un solo chubutense, tiene en carpeta dos ambiciones: intentar repetir un nuevo mandato en el Congreso o erigirse como el hombre “de la vía del medio” en el justicialismo y ser “el candidato a gobernador de la unidad”.
Hay que recordar que las pocas veces que se lo vio a Glinski por estas tierras antes que estallaran sus pretensiones electoralistas, fue paseando con su pareja Tamara Pettinato, selfies y frases de amor mediante cuestiones de su vida privada que no nos incumbe, pero si nos incumbe preguntar por qué ese tiempo no lo dedicó a conocer los problemas de los chubutenses y, en la medida de sus posibilidades, tratar de solucionarlos. Tal vez prefería que le digan cosas lindas.
MIRÁ TAMBIÉN: El que apuesta al fracaso, pierde
Glinski es la imagen del político del “toco y me voy”, cuestión que ya es conocida y no representa ningún secreto para aquellos que habitan estas latitudes y que ven en el diputado nacional un personaje de muchas palabras y pocos hechos, cuyas ambiciones futuras en la política tropiezan con una realidad incontrastable, expresada hace pocos días por el concejal de Comodoro Rivadavia, Martín “Cala” Gómez. Dijo sobre el ex titular de la Policía de Seguridad Aeroportuaria: “Es un caradura: formó parte del gobierno que no dejó una sola obra en Comodoro ni en la provincia y destruyó la economía del país. Escuchar a Glinski es escuchar al peor de los pasados: el del modelo que llevó a nuestro país, a nuestra provincia y a nuestra ciudad a la decadencia económica, social y política”.
Y agregó: “No podemos dejar pasar a estos personajes que, habiendo formado parte del peor gobierno de la historia de nuestro país, reaparecen con la intención de presentarse como algo nuevo y pretenden señalar cuál es el rumbo que debe tomar la provincia. El diputado formó y forma parte de ese modelo populista que solo enriqueció a sus dirigentes y dejó un país devastado”.
Mientras, Ginski se agazapa y espera que sus “compañeros” fracasen en cualquier intento de unidad y sea él quien recoja las migajas que queden esparcidas a lo largo y ancho de la provincia. Se pinta en la frente el cartel de “Cristina libre”, pero coquetea con referentes del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, a quien elogia a veces y a veces critica como para no quedar pegado ni con uno ni con otros, a pesar que durante muchos años le prodigó su amor inquebrantable a la expresidente ahora presa por corrupción.
Lo mismo repite entre nosotros. Es lo mismo Juan Pablo Luque que Dante Bowen y están en un plano de igualdad Othar y Carlos Linares. Pero las ambigüedades en política a veces se pagan caro, aunque algunos que la ponen en marcha no lo tengan en cuenta.
MIRÁ TAMBIÉN: UCR: cuando 7 días son 500 noches
La interna del PJ tiene otros protagonistas que hacen todo lo posible por volver a repetir lo del 2023. Luque asegura que de ninguna manera irá a una disputa interna, mientras se junta con Othar Macharashvilli, el intendente de Comodoro Rivadavia que lo mira de reojo y le regala constantemente sonrisas de trapecista. Bowen quiere una interna sí o sí, pelea por eso y se acerca a Kicillof de manera constante tratando de ganar terreno y oportunidades.
Luis Pentrelli nos mira desde otro lado desde octubre de 2017. Tenía 85 años cuando dejó esta tierra. Supo en vida la trascendencia inesperada de su frase que hasta se tradujo en varios idiomas, aunque la traducción más conocida resultó estar relacionada con encuentros ocasionales de poco amor y mucho sexo: el touch and go.
Qué cosas tiene la vida y los destinos. Pentrelli habló en una revista sobre su forma de jugar y una de sus frases se fue convirtiendo también en una forma de vivir. De todas maneras, estamos seguros que nunca hubiera imaginado ser la musa inspiradora de un político como José Glinski quien toca y se va, toca y se va, toca y se va…Y así sucesivamente.
MIRÁ TAMBIÉN: UCR: cuando 7 días son 500 noches
NADA SE PIERDE. El Tribunal Oral Federal 5 de Comodoro Py postergó para este lunes el veredicto del juicio por la causa Sueños Compartidos, en la que están acusados, entre otros, los hermanos Sergio y Pablo Schoklender, el exministro de Planificación Julio De Vido y el exsecretario de Obras Públicas José López por el presunto desvío de fondos públicos destinados a la construcción de viviendas sociales.
La definición estaba prevista para este viernes, luego de seis meses de juicio oral. Durante la audiencia, los nueve imputados tuvieron la posibilidad de pronunciar sus últimas palabras antes de la sentencia, aunque Sergio Schoklender fue el único que decidió hacerlo.
En su intervención, el exapoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo (principal responsable de la estafa) lanzó una ironía contra Cristina Kirchner. “No voy a decir, como decía la loca, que la historia me va a absolver”. (Hay soldados que van cambiando de bandera. No más palabras, señor juez).
LA FRASE. “Que no se preocupe Inglaterra por eso, porque la Argentina está absolutamente desarmada” (Ex presidente Alberto Fernández después del discurso de Javier Milei sobre las Islas Malvinas).


