El Senado aprobó el pliego de la exsenadora Lucila Crexell como embajadora en Canadá con 45 votos afirmativos y 26 negativos, en una sesión atravesada por fuertes acusaciones políticas y denuncias de presunta corrupción vinculadas a la Ley Bases.
La votación incluyó el rechazo del interbloque Popular y de la senadora neuquina Julieta Corroza, mientras que el oficialismo logró imponer la designación pese a las críticas por la supuesta negociación del voto de Crexell a cambio del cargo diplomático.
Durante el debate, la senadora Florencia López fue una de las voces más duras al denunciar que la designación implicaría un “soborno” y una “coima”, al sostener que el apoyo a la Ley Bases habría sido negociado por un puesto en la embajada.
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Desde Neuquén, el gobernador Rolando Figueroa quedó en el centro de la discusión política, mientras que se insistió en que el rechazo al pliego también respondía a desacuerdos con el paquete fiscal y la restitución de Ganancias.
En contraste, la ministra Patricia Bullrich defendió la designación y cuestionó las críticas, afirmando que el Senado no depende de los gobiernos provinciales y rechazando la vinculación entre el voto legislativo y el cargo diplomático.
Por su parte, la senadora Anabel Fernández Sagasti advirtió que la causa judicial vinculada al caso podría reabrirse tras la aprobación, lo que mantiene la controversia política abierta incluso después de la votación.
FUENTE: Ámbito.
IMÁGEN: Ámbito.


