El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro protagonizaron el domingo un tenso debate televisivo, a una semana de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, prevista para el 25 de octubre. El cara a cara estuvo marcado por acusaciones de corrupción, ataques personales y cruces sobre la economía, la inseguridad y los modelos de gobierno.
Durante el encuentro realizado en los estudios de TV Band, en San Pablo, Lula cuestionó a su adversario por una investigación por presunta corrupción y aludió a sus supuestos vínculos con grupos parapoliciales de Río de Janeiro. Bolsonaro, por su parte, atacó al mandatario por las causas que involucraron a su entorno familiar y lo calificó de corrupto.
Los candidatos también intercambiaron críticas por el gasto público y las políticas sociales. Lula vinculó a Bolsonaro con el presidente argentino Javier Milei y cuestionó la posibilidad de aplicar recortes presupuestarios similares a los de Argentina. El senador respondió que, si gana las elecciones, impulsará una reducción de gastos para combatir la corrupción del actual Gobierno.
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La economía y la seguridad ocuparon un lugar central en las intervenciones. Bolsonaro insistió en el impacto del costo de vida y la inseguridad sobre los brasileños, mientras que Lula atribuyó parte de las presiones inflacionarias a los conflictos internacionales, entre ellos la guerra en Irán y la guerra en Ucrania. Ambos buscaron desacreditar la imagen de su rival ante los votantes indecisos.
En la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47% de los votos, frente a algo más del 45% alcanzado por Lula, según los datos difundidos en el informe. Los sondeos más recientes mostraban un empate técnico entre ambos, con una leve ventaja numérica para el candidato del Partido Liberal, en una contienda que también busca captar a quienes no participaron de la primera votación.
El debate coincidió con movilizaciones de ambos sectores políticos en distintas ciudades. En San Pablo, decenas de miles de simpatizantes de Bolsonaro se congregaron en la avenida Paulista, mientras que en Río de Janeiro una manifestación por la democracia en la playa de Copacabana reunió a unas 56.000 personas, según la Universidad de São Paulo. La campaña entra así en su tramo decisivo, con fuertes diferencias políticas y un escenario electoral ajustado.
Fuente: DW.
Imagen: Jean Carniel/REUTERS.


