La Policía desalojó durante la madrugada de este martes el campamento de activistas por el derecho a la vivienda que permanecía instalado desde hacía más de cinco semanas en la Puerta del Sol, en el centro de Madrid. El operativo terminó con 334 personas evacuadas y dos detenidos.
Fuentes de la Delegación del Gobierno de Madrid informaron que el procedimiento se desarrolló sin disturbios ni episodios de violencia. Los detenidos fueron acusados de desobediencia y resistencia a la autoridad.
El dispositivo contó con 220 agentes de la Policía Nacional y 180 de la Policía Municipal, además de efectivos de bomberos y personal de servicios sociales. Durante la mañana, las fuerzas de seguridad mantuvieron cerrada gran parte de la plaza mientras avanzaban las tareas de limpieza.
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Sin embargo, los organizadores de la protesta denunciaron una intervención policial violenta. A través de Telegram, aseguraron que varias manifestantes resultaron heridas como consecuencia de golpes y del uso de gas pimienta durante el desalojo.
La acampada se había convertido en uno de los focos de protesta por la crisis habitacional en España, una problemática que ganó mayor visibilidad pública tras la expulsión de Maricarmen Abascal, una jubilada madrileña de 87 años que falleció pocos días después del episodio.
El conflicto también tiene repercusiones políticas. Ante las dificultades para conseguir que el Parlamento apruebe dos proyectos de ley destinados a enfrentar la crisis de vivienda, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, convocó elecciones legislativas anticipadas para el próximo 29 de noviembre.
Fuente: RFI.


