Un documento filtrado del Pentágono abrió un escenario inesperado y generó reacciones inmediatas en las islas, Reino Unido y Argentina.
La disputa por las Islas Malvinas volvió al centro de la escena internacional tras la filtración de un documento del Pentágono que sugiere que Estados Unidos podría revisar su respaldo histórico al Reino Unido en el conflicto de soberanía. La información, difundida por la agencia Reuters, generó una rápida reacción tanto en Londres como en el propio archipiélago.
Desde la administración local de las islas —conocida como la de los kelpers— respondieron con dureza ante la posibilidad de un cambio en la postura estadounidense. “La autodeterminación es un derecho humano fundamental consagrado en el artículo uno, párrafo dos, de la Carta de las Naciones Unidas”, señalaron, en defensa de su estatus político actual.
El origen de la tensión se encuentra en un correo interno del Departamento de Defensa estadounidense que analiza distintas medidas de presión sobre aliados de la OTAN. Entre ellas, aparece la posibilidad de reconsiderar el apoyo diplomático a territorios considerados “posesiones imperiales”, incluyendo las Malvinas.
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La reacción del gobierno británico fue inmediata. Desde Downing Street remarcaron que la posición sobre la soberanía no cambiará y subrayaron que el derecho de los habitantes del archipiélago es “primordial”. Además, recordaron el referéndum de 2013, en el que el 99,8% de los votantes se pronunció a favor de seguir bajo administración británica.
En paralelo, Washington buscó bajar el tono de la controversia y aclaró que mantiene su postura histórica de neutralidad en la disputa. “Nuestra posición sobre las islas sigue siendo la neutralidad”, indicó un portavoz del Departamento de Estado, reconociendo la administración británica pero sin pronunciarse sobre la soberanía.
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El episodio también tuvo impacto en Argentina, donde el gobierno nacional reiteró el reclamo histórico sobre el archipiélago. Desde la Casa Rosada volvieron a calificar la situación como un caso de colonialismo vigente y remarcaron la necesidad de retomar negociaciones diplomáticas con Londres.
El trasfondo geopolítico de esta situación está vinculado a las tensiones entre Estados Unidos y algunos aliados europeos por el conflicto en Medio Oriente. Según trascendió, la posible revisión del apoyo a Reino Unido sería parte de un paquete de medidas para presionar a países que no acompañaron plenamente la estrategia militar estadounidense.
Con información de Cadena 3.


