El entrenador «Xeneize» seguirá al mando del equipo en el próximo partido, pero el arquero podría recibir una dura sanción tras los incidentes tras el superclásico.
El Consejo de Fútbol de Boca Juniors ha tomado una decisión importante respecto a la continuidad de su entrenador, Diego Martínez, quien permanecerá al frente del equipo al menos hasta el próximo partido contra Belgrano en Córdoba. Sin embargo, la continuidad del técnico dependerá de los resultados que obtenga en el encuentro, ya que la dirigencia no está dispuesta a desembolsar la indemnización que le correspondería si decidieran despedirlo. Martínez, quien tiene contrato con el club hasta diciembre de 2025, expresó su deseo de seguir dirigiendo y se mostró optimista ante los desafíos venideros.
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Este lunes por la tarde, el plantel se entrenó en el complejo de Ezeiza, donde Martínez se reunió con los miembros del Consejo de Fútbol, Mauricio Serna y Marcelo Delgado. Durante el encuentro, se analizó el rendimiento del equipo en el último partido, pero no se llegó a una conclusión sobre el futuro del entrenador. Mientras tanto, la sensación en el club es que el ciclo de Martínez podría estar llegando a su fin, aunque no se arriesgan a fijar una fecha para su salida.
Por otro lado, la atención se centra en el arquero Sergio «Chiquito» Romero, quien está bajo la lupa tras un incidente con socios tras la derrota frente a River Plate. Las oficinas de Brandsen 805 se encuentran trabajando en la elaboración de una sanción, que podría ser tanto económica como deportiva. Se espera que Romero no juegue ante Belgrano y sea reemplazado por Leandro Brey. La dirigencia del club quiere revisar todas las grabaciones del incidente antes de tomar una decisión definitiva, y también se evalúa la posibilidad de sancionar a los socios involucrados en la trifulca.
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Este tipo de situaciones no son nuevas en el club, ya que en el pasado, Boca ha tomado medidas enérgicas contra jugadores que protagonizaron incidentes similares. Sin embargo, el caso de Romero es distinto, dado que ocurrió en el marco de un superclásico y fue presenciado por una gran cantidad de aficionados. Los directivos saben que deben actuar con cautela para no agravar la situación.
Fuente: Noticias Argentinas
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