Más de 3.200 empleados de Boeing iniciaron una huelga en las plantas de St. Louis y Mascoutah, Illinois, tras rechazar una segunda propuesta contractual. El sindicato IAM denunció que el acuerdo no valora su trabajo ni su aporte a los programas de defensa de Estados Unidos.
El ofrecimiento incluía un aumento salarial promedio del 40% en cuatro años, un bono de 5.000 dólares y más licencias, pero no convenció a los trabajadores. “Nuestros miembros construyen sistemas de defensa que mantienen seguro al país. Merecen un contrato justo”, declaró Sam Cicinelli, vicepresidente territorial del IAM.
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La huelga pone en jaque la producción de aeronaves estratégicas como los cazas F-15 y F/A-18, exportados a países aliados como Arabia Saudita, Japón y Australia, y también podría retrasar la entrega del dron MQ-25 Stingray y del nuevo caza F-47A.
Si el conflicto laboral se extiende, el Pentágono podría tener que activar planes alternativos para garantizar las entregas militares. Boeing, además, aún enfrenta cuestionamientos por su historial reciente de seguridad tras los accidentes fatales del 737 Max y un Dreamliner.
Fuente: Telesur.


