La compañía tecnológica informó que el fuerte crecimiento de sus centros de datos elevó significativamente su huella de carbono durante 2025. Pese a ello, mantiene su objetivo de alcanzar un balance de carbono negativo para 2030.
Microsoft reconoció que sus emisiones de gases de efecto invernadero aumentaron alrededor de un 25% durante 2025, según su más reciente informe de sostenibilidad. La empresa atribuyó este incremento al acelerado desarrollo de infraestructura para inteligencia artificial, especialmente por la expansión de los centros de datos, que demandan grandes cantidades de electricidad para operar.
La firma explicó que una parte importante del aumento corresponde a las llamadas emisiones de Alcance 2, vinculadas a la energía adquirida para abastecer sus instalaciones. En un comunicado, el vicepresidente Brad Smith y la directora de sostenibilidad, Melanie Nakagawa, señalaron que el incremento se produjo «principalmente a la expansión de la infraestructura de centros de datos», impulsada por el crecimiento de la IA.
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El informe también refleja una tendencia que atraviesa a otras grandes compañías tecnológicas. En los últimos meses, tanto Google como Amazon reportaron aumentos en sus emisiones, en medio de una competencia cada vez más intensa por ampliar su capacidad de procesamiento para inteligencia artificial. Aunque Microsoft sostiene que compensó el 100% del consumo eléctrico con fuentes libres de carbono, la compañía continúa invirtiendo en nuevos centros de datos, algunos de ellos abastecidos por plantas de energía a gas.
Frente a este escenario, Microsoft aseguró que reforzará su estrategia ambiental con inversiones en generación de electricidad limpia y dejará de utilizar ciertos certificados de energía renovable cuestionados por especialistas. A pesar del crecimiento de las emisiones, la empresa reiteró su compromiso de convertirse en una organización con balance de carbono negativo antes de finalizar la década, al tiempo que reconoció que el desarrollo de la inteligencia artificial incrementa la demanda de energía, agua, tierra y otros recursos.
Con información de WIRED.


