En una nueva jornada del juicio por la muerte de Diego Maradona, el neurocirujano Leopoldo Luque volvió a declarar y cuestionó el resultado de la autopsia, al tiempo que defendió su accionar médico durante la atención del exjugador.
Luque se refirió a las conclusiones de los forenses y sostuvo que no existían elementos suficientes para afirmar determinadas patologías. En su exposición, criticó la interpretación de los estudios y remarcó que su rol fue estrictamente el de neurocirujano en el tratamiento del hematoma subdural.
Durante la audiencia, el médico Fernando Villarejo afirmó que Maradona era un “paciente particular” y describió que se encontraba “somnoliento y confuso” tras su paso por la Clínica Olivos, donde fue intervenido quirúrgicamente semanas antes de su fallecimiento.
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Villarejo también señaló que Luque era considerado el “médico de cabecera” del exfutbolista y que tuvo un rol central en las decisiones sobre su derivación y tratamiento. Además, aseguró que el postoperatorio fue “adecuado”, aunque en un contexto clínico complejo.
En el transcurso del debate, Luque insistió en que cumplió con su función profesional y buscó desligarse de otras responsabilidades médicas, argumentando que las conclusiones sobre el estado general de Maradona no dependían exclusivamente de su especialidad.
La audiencia continuará con la declaración de otros profesionales de la Clínica Olivos, en una etapa clave del proceso judicial que busca determinar las responsabilidades en la muerte del ídolo argentino.
Fuente: Noticias Argentinas.


