Al-Waleed bin Khaled bin Talal, miembro de la familia real saudita, falleció a los 36 años luego de pasar dos décadas en estado vegetativo. Su historia conmovió al mundo y se convirtió en un símbolo de fe y resistencia.
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Arabia Saudita despidió este sábado a Al-Waleed bin Khaled bin Talal, conocido mundialmente como el “Príncipe Durmiente”, quien falleció a los 36 años tras permanecer en coma durante dos décadas. La noticia fue confirmada por su padre, el príncipe Khaled bin Talal Al Saud, a través de un emotivo mensaje en la red social X, donde expresó el dolor de la familia y citó un versículo del Corán en señal de despedida.
El príncipe Al-Waleed había sufrido un grave accidente automovilístico en 2005 mientras estudiaba en una academia militar en Londres, lo que le provocó una hemorragia cerebral masiva y lo dejó en estado vegetativo. Desde entonces, fue internado en la Ciudad Médica Rey Abdulaziz en Riad, donde se mantuvo con vida gracias a un riguroso protocolo de soporte vital.
Pese a los consejos médicos para suspender el tratamiento, la familia decidió continuar con la asistencia como acto de fe. En redes sociales, el príncipe Khaled defendió durante años su convicción de que la vida de su hijo estaba en manos de Alá, y cada pequeño movimiento registrado —como el leve gesto de una mano en 2020— renovaba la esperanza de millones.
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La historia de Al-Waleed trascendió fronteras y se convirtió en símbolo de perseverancia. Cada 18 de abril, en el día de su cumpleaños, miles de personas compartían mensajes de apoyo desde Arabia Saudita y otras comunidades musulmanas del mundo.
El funeral se celebrará en la Mezquita Imam Turki bin Abdullah de Riad, con la presencia de miembros de la familia real, funcionarios y ciudadanos. La muerte del “Príncipe Durmiente” marca el fin de una historia que durante 20 años estuvo atravesada por el amor, la fe y la inquebrantable esperanza familiar.
Fuente y foto: Infobae


