Flora había sido derivada a un santuario europeo luego de ser rescatada en condiciones críticas.
La tigresa Flora murió a causa de una peritonitis severa en un santuario de los Países Bajos, donde había sido trasladada recientemente tras ser rescatada del ex zoológico de Luján. La noticia fue confirmada por autoridades nacionales y la organización internacional encargada del operativo.
El felino había llegado en febrero al FELIDA Big Cat Sanctuary bajo supervisión veterinaria especializada, luego de detectarse graves problemas de salud derivados de su antiguo cautiverio. En sus primeras semanas, había mostrado signos de adaptación al nuevo entorno.
Sin embargo, días atrás el equipo médico detectó síntomas de dolor y malestar. Tras una evaluación clínica, se confirmó un cuadro de peritonitis severa, una inflamación abdominal que obligó a planificar una intervención quirúrgica de urgencia.
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A pesar de los esfuerzos del equipo veterinario, la tigresa falleció de manera repentina. Una autopsia preliminar confirmó el diagnóstico y vinculó su muerte a las complicaciones derivadas de su estado previo.
Desde la organización Four Paws destacaron que el traslado fue una decisión necesaria para mejorar su calidad de vida, aunque advirtieron que muchos animales rescatados no logran recuperarse debido a las condiciones extremas en las que vivieron.
El caso de Flora reavivó el debate sobre el bienestar animal y la necesidad de reforzar controles para evitar situaciones similares, en un contexto donde se busca transformar el manejo de fauna silvestre en cautiverio.


