El bloque del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se ubicó por delante de la oposición tras el recuento del 50,1% de las actas de las elecciones legislativas. Según los datos parciales de la Comisión Electoral, el oficialismo reúne 56 escaños de los 120 de la Knéset, frente a los 49 de la oposición y los 15 de los partidos árabes.
Los resultados todavía son provisorios y podrían modificarse a medida que avance el escrutinio. Los sondeos a boca de urna habían mostrado una competencia ajustada entre los principales bloques, sin que ninguno alcanzara una mayoría suficiente para formar gobierno.
Las proyecciones de las principales cadenas de televisión israelíes también reflejaron un escenario dividido. Los canales 11 y 13 estimaron que el oficialismo y la oposición obtendrían 51 escaños cada uno, mientras que el canal 12 otorgó una ventaja al bloque opositor encabezado por Gadi Eisenkot, con 52 bancas frente a las 50 de sus rivales.
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Antes de conocerse los resultados parciales, Eisenkot afirmó que hará «todo lo posible para formar un gobierno sionista» que represente «a todos los ciudadanos de Israel por igual». El dirigente sostuvo además que los votantes se pronunciaron en contra de la continuidad de Netanyahu como primer ministro.
Eisenkot también destacó el nivel de participación electoral, señalado como el más alto desde 1999, y advirtió que sería un error convocar nuevamente a elecciones. Su espacio busca capitalizar el resultado para desplazar al actual jefe de Gobierno, aunque las proyecciones iniciales no garantizan una mayoría parlamentaria.
Con el recuento todavía en marcha, la formación de un nuevo Ejecutivo dependerá de las negociaciones entre los distintos sectores. El bloque opositor podría necesitar el respaldo de los partidos árabes para alcanzar una mayoría, mientras que el oficialismo de Netanyahu también enfrenta el desafío de reunir los apoyos necesarios para gobernar.
Fuente: DW.
Imagen: Jewel Samad/AFP.


