El asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, aseguró este lunes que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, no tiene pensado por el momento hablar con los representantes del Movimiento Talibán.
«Con respecto a si es probable que el presidente Biden hable con los líderes de los talibanes, eso no está contemplado en este momento», afirmó Sullivan.
El asesor ratificó también el objetivo de Estados Unidos de completar la evacuación de sus ciudadanos de Afganistán antes del 31 de agosto, conforme al acuerdo con los talibanes y a pesar de los pedidos de los aliados para prorrogar las operaciones en el aeropuerto de Kabul.
«Como ya ha dicho el presidente, creemos que tenemos tiempo de aquí al 31 (de agosto) para evacuar a todos los estadounidenses que lo deseen», afirmó el funcionario estadounidense.
Las declaraciones de Sullivan se produjeron luego del anuncio del vocero de los talibanes, Suhail Shaheen, quien informó más temprano que el movimiento tomaría represalias si Washington no concluía la retirada de las tropas de Afganistán antes de la fecha pactada.
«Si Estados Unidos o el Reino Unido piden más tiempo para continuar con las evacuaciones, la respuesta es no. O habrá consecuencias», declaró Shaheen.
Biden, presionado por sus aliados, había entreabierto este domingo la posibilidad de mantener las tropas más allá del 31 de agosto para seguir con la evacuación, algo que para Shaheen significaría «prolongar la ocupación».
Al mismo tiempo, el Pentágono comunicó este lunes que unas 16.000 personas fueron evacuadas en las últimas 24 horas de Afganistán a través del aeropuerto de Kabul, al acelerarse las operaciones de transporte aéreo internacional.
Según el general Hank Taylor, el número de personas trasladadas desde julio en vuelos estadounidenses ascendió a 42.000, de las cuales 37.000 fueron evacuadas desde que se iniciaron las intensas operaciones de transporte aéreo el 14 de agosto.
Desde que los talibanes tomaron el poder en Afganistán el 15 de este mes, tras dos décadas de intervención estadounidense, intentan convencer a la población de que su régimen será menos brutal que el precedente, entre 1996 y 2001, pero sus promesas no detienen la voluntad de miles de huir del país.
En el aeropuerto de Kabul, protegido todavía por las tropas estadounidenses, miles de personas desesperadas aguardan una oportunidad para escapar del país.


