Un nuevo fuego cruzado entre India y Pakistán en la región de Cachemira dejó al menos 43 muertos, según cifras oficiales de ambos países. Se trata del episodio más violento entre las dos potencias nucleares en los últimos 20 años.
India denunció que Pakistán realizó disparos «no provocados» desde la noche del 7 de mayo en los sectores de Kupwara, Baramulla, Uri y Akhnoor. Aseguró haber respondido de forma «proporcionada» sin revelar el número de víctimas.
El conflicto se intensificó tras un atentado en Pahalgam, ciudad de mayoría musulmana en la Cachemira india, que dejó 26 muertos el 22 de abril. Nueva Delhi responsabilizó a Islamabad y bombardeó presuntas «infraestructuras terroristas» en respuesta.
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Pakistán negó su implicación en el ataque y respondió con fuego de artillería. Según su ejército, un dron indio atacó un objetivo militar en Lahore, causando cuatro heridos, y fueron derribados 12 drones indios que cruzaron su espacio aéreo.
El saldo de víctimas asciende a 31 en Pakistán y 12 en India, incluyendo civiles. El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, prometió «vengar cada gota de sangre» tras el ataque en Pahalgam.
Mientras crece la tensión, Irán busca mediar entre las partes. Su canciller, Abás Araqchi, se reunirá con su par indio, Subrahmanyam Jaishankar, tras haber visitado Islamabad esta semana.
DW.
Imagen: Punit Paranjpe/AFP via Getty Images.


