La startup Coherence Neuro recibió una inversión inicial de 45 millones de dólares para desarrollar un dispositivo capaz de identificar señales neuronales asociadas a tumores y aplicar estimulación eléctrica. La tecnología ya fue probada de manera preliminar en pacientes, pero todavía debe avanzar hacia ensayos clínicos.
OpenAI, a través de su fondo de inversión para startups, y Founders Fund, la firma de capital de riesgo de Peter Thiel, respaldan a Coherence Neuro, una empresa que trabaja en un implante cerebral experimental orientado a detectar y tratar el cáncer. La iniciativa se enmarca en el creciente interés de las compañías tecnológicas por combinar inteligencia artificial (IA) y datos neuronales.
La startup, con sede en San Francisco, busca desarrollar modelos de IA capaces de interpretar señales eléctricas sutiles relacionadas con los tumores cerebrales. Según la empresa, sus investigaciones con animales permitieron identificar indicios que podrían ayudar a determinar si un tumor está creciendo, disminuyendo o reapareciendo. El objetivo ahora es trasladar esos resultados a estudios en humanos.
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Como parte de las primeras pruebas, el dispositivo fue colocado durante aproximadamente 30 minutos en los cerebros de tres pacientes que se sometían a cirugías para extirpar tumores en el Royal Melbourne Hospital, en Australia. La intervención permitió realizar una evaluación inicial de seguridad. Además, la compañía está probando las funciones de registro y estimulación del implante en otros siete pacientes.
El sistema no solo apunta a detectar señales vinculadas con el cáncer: también fue diseñado para emitir una estimulación eléctrica leve que, según la propuesta de Coherence, podría contribuir a frenar el crecimiento tumoral. La empresa pretende utilizar la nueva financiación para organizar un ensayo clínico con implantes de larga duración en pacientes con glioblastoma, una forma agresiva de cáncer cerebral. A futuro, también aspira a investigar aplicaciones contra tumores en otras partes del cuerpo.
La apuesta se suma a otras inversiones en interfaces cerebro-computadora (BCI), dispositivos que permiten registrar o interpretar señales cerebrales. En enero, OpenAI anunció su respaldo a Merge Labs, una compañía que recaudó 252 millones de dólares para desarrollar una tecnología basada en ultrasonidos destinada a descodificar información del cerebro. Por su parte, Founders Fund también ha invertido en Neuralink, de Elon Musk, y en CTRL-labs, empresa que desarrolló una pulsera capaz de traducir señales neuronales vinculadas con los movimientos de las manos y los brazos.
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El director ejecutivo y cofundador de Coherence, Ben Woodington, considera que la inteligencia artificial puede analizar grandes volúmenes de información neuronal que resultan difíciles de procesar manualmente y utilizarlos para orientar tratamientos. Sin embargo, aclaró que OpenAI no tendrá acceso a los datos cerebrales ni a otra información de salud generada por la startup. “No hay nada en los contratos ni en los acuerdos que implique que vayamos a compartir algún dato cerebral u otros datos de salud que estemos generando”, afirmó.
Aunque las primeras pruebas permitieron evaluar el dispositivo en un contexto quirúrgico, su capacidad para detectar y tratar tumores deberá someterse a estudios clínicos para determinar su seguridad y eficacia. Por ahora, la propuesta de Coherence Neuro continúa en fase de investigación y no constituye un tratamiento contra el cáncer de eficacia demostrada.
Con información de WIRED.


