El operativo más letal en la historia de Brasil dejó más de 120 muertos. La mayoría tenía antecedentes por narcotráfico y homicidio, según el Gobierno de Río.
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La gran mayoría de los fallecidos en la operación policial del martes en Río de Janeiro tenía antecedentes criminales graves, incluyendo delitos de narcotráfico y homicidio, según confirmó este viernes la Secretaría de Seguridad Pública del estado.
El Gobierno de Río reconoció 121 muertes, entre ellas cuatro policías y 117 presuntos narcotraficantes, aunque la Defensoría Pública contabiliza 132 víctimas. Del total de 99 muertos identificados, 78 tenían antecedentes y 42 eran buscados por la Justicia con órdenes de captura vigentes.
El operativo —en el que participaron 2.500 policías, se capturó a 133 personas y se incautaron 93 fusiles— tenía como objetivo detener a líderes del Comando Vermelho, la mayor y más antigua organización criminal de Brasil, con ramificaciones en todo el país. De las cien órdenes de arresto emitidas, solo veinte se concretaron.
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Entre los fallecidos figuran 40 personas procedentes de otros estados, vinculadas a grupos armados aliados del Comando Vermelho. El gobernador Cláudio Castro atribuyó este fenómeno a las restricciones impuestas por la Corte Suprema en 2021 a las operaciones policiales en las favelas, lo que —según dijo— convirtió a Río de Janeiro en refugio de criminales de otras regiones.
Durante una conferencia de prensa, el secretario de Policía Civil, Felipe Curi, calificó a los fallecidos como “narcoterroristas”, término promovido por sectores de derecha para describir a miembros del Comando Vermelho y del Primer Comando de la Capital (PCC). El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, sin embargo, ha evitado utilizar esa denominación oficialmente.
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Curi señaló que las favelas de Alemão y Penha, donde se concentró el operativo, funcionan como bastiones del narcotráfico, centros de entrenamiento de sicarios y puntos clave para el abastecimiento de armas y drogas. Según estimaciones oficiales, el tráfico en la zona mueve hasta 50 fusiles por mes.
Por su parte, el secretario de Seguridad Pública, Victor Santos, descartó la posibilidad de una militarización de las favelas, aunque confirmó que el Gobierno de Río analiza medidas “para recuperar el control territorial” en esas comunidades.
Fuente: EFE
Foto: Archivo


