El redactor jefe de WikiLeaks, Kristinn Hrafnsson, hizo fuertes declaraciones el miércoles, denunciando que los procesos judiciales británicos relacionados con la extradición de Julian Assange a Estados Unidos están «corruptos» y «amañados».
Hrafnsson expresó su preocupación durante una rueda de prensa en Londres, afirmando que Assange es un «prisionero político».
La justicia británica decidirá el próximo lunes si concede a Assange un último recurso en Reino Unido para evitar su extradición a Estados Unidos. En caso de que se le otorgue este recurso, su última opción sería apelar al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH).
MIRÁ TAMBIÉN: Guatemala otorga libertad condicional a periodista José Zamora
Assange, conocido por publicar más de 700.000 documentos clasificados sobre actividades militares y diplomáticas estadounidenses, enfrenta una posible condena de 175 años de prisión en EE. UU. Una de las preocupaciones clave es si podría beneficiarse de la protección de la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense, que protege la libertad de expresión.
Sin embargo, según Hrafnsson, la respuesta de Estados Unidos fue insatisfactoria, lo que lleva a cuestionar la validez de las garantías presentadas.
La salud mental de Assange es motivo de extrema preocupación, con su esposa Stella Assange expresando que «su supervivencia está en juego» debido al riesgo de suicidio.
MIRÁ TAMBIÉN: Francia debate un proyecto de ley sobre la «ayuda para morir»
El caso de Assange continúa generando debate sobre los derechos humanos, la libertad de expresión y la integridad del sistema judicial en ambos países. La próxima audiencia será crucial para determinar el destino del fundador de WikiLeaks.


