En la localidad cordobesa de General Levalle, un hombre cometió un crimen atroz que conmocionó a la comunidad. Mario Andrés García, de 32 años, fue condenado a prisión perpetua por haber asesinado a su hijo de dos años de un disparo en la cabeza, con el propósito de causar un dolor irreversible a su expareja.
El crimen ocurrió el 14 de marzo de 2024, cuando García y la madre del niño, recientemente separados tras ocho años de relación, fueron citados en el Juzgado de Paz para definir un régimen de visitas. Sin embargo, en lugar de llegar a un acuerdo, García secuestró a su hijo, lo subió a su auto y le disparó en la cabeza.
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Después de cometer el homicidio, el hombre se dirigió al hospital donde trabajaba su exsuegra y, de manera escalofriante, arrojó el cuerpo sin vida del niño frente a ella, diciéndole: “O vive conmigo o no vive con nadie. Ahora voy por tu hija”.
Durante el juicio, llevado a cabo en la Cámara del Crimen de Laboulaye, García admitió su culpabilidad para evitar el proceso oral. Fue condenado por homicidio calificado por violencia de género transversal, una figura penal que se incorporó en 2012 y que contempla la máxima pena cuando el acto tiene como objetivo causar sufrimiento a una persona con la que se ha mantenido una relación de pareja.
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Este trágico hecho pone en relieve el extremo al que pueden llegar la violencia de género y la venganza, dejando una profunda marca en la familia y la comunidad de General Levalle.
Fuente: TN.


