La tensa situación se produjo este miércoles por la noche en Río Gallegos cuando un bebé de 2 años y medio se encontraba en su casa con su familia cenando.
Luego el menor comenzó a jugar, se atragantó con la comida y comenzó a tener dificultades para respirar por lo que la familia llamó a la Policía para pedir auxilio.
Fue así que un patrullero se presentó en la vivienda, en French al 200 de la Capital santacruceña, cerca de las 23.30.
Los padres del menor se encontraban desesperados por el cuadro que presentaba el niño y fue así que salieron a hacer señas al móvil policial, de donde descendieron rápidamente los uniformados.
Fue así que Hernán Laureano, uno de los oficiales que llegó, actuó de inmediato, sujetó al bebé y comenzó a practicarle primeros auxilios hasta que el bebé expulsó lo que le obstruía las vías respiratorias.
“Empezó a recuperarse, comenzó a abrir los ojos y a respirar un poco mejor, sin dificultad”, contó a “La Opinión Austral” el efectivo policial.
Minutos más tarde trasladaron a la familia al Hospital Regional de Gallegos donde tras se realizaron controles médicos y tras constatar el estado de salud del bebé se le dio el alta.
Fuente: laopinionaustral.com


