La rescatista Macarena Carranza explicó a través de Radio 3 que la situación se agravó desde mediados de enero.
La problemática del abandono de mascotas volvió a encender alarmas en Gaiman. Desde el grupo de voluntarios que colabora con la Zoonosis de Gaiman advirtieron que en las últimas semanas se registró un fuerte incremento de casos, lo que llevó al refugio a trabajar al límite de su capacidad.
En diálogo con Radio 3, la rescatista Macarena Carranza explicó que la situación se agravó desde mediados de enero. “En poco tiempo han llegado al menos seis animalitos nuevos, algo que nos llamó mucho la atención porque en otros momentos aparecía uno o dos. Ahora el número aumentó bastante”, detalló.
Uno de los casos más recientes refleja la crudeza del problema. Según contó Carranza, un perro tipo labrador fue dejado atado en la entrada del predio. “Apareció en la rotonda de la ermita y lo llevaron hasta el lugar. Nosotros explicamos que no había espacio y aun así lo dejaron atado afuera. Es muy triste porque se nota que es un perro que tenía dueño y está acostumbrado a la gente”, relató.
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Actualmente el refugio alberga cerca de 30 animales y no tiene capacidad para recibir más. Ante esta situación, los voluntarios buscan hogares de tránsito o adopciones responsables. “Tenemos casos especiales, como Beto, un perrito de 12 años que llegó muy lastimado. Lo ideal sería que pueda pasar sus últimos años en una familia y no en un refugio”, señaló la rescatista.
Carranza también remarcó que la falta de castraciones y la tenencia irresponsable son factores centrales en el crecimiento de los abandonos. “Si la gente se acercara más a castrar a sus mascotas se evitarían muchísimas situaciones. El abandono es feísimo y los animales sufren mucho”, sostuvo, al tiempo que recordó que se organizan campañas masivas de esterilización para perros y gatos en la localidad.
Finalmente, la voluntaria pidió a la comunidad mayor compromiso con el bienestar animal y colaboración con el refugio. “El animalito también sufre, también la padece. Invitamos a la gente a visitar el lugar, donar alimentos o frazadas, o adoptar. Siempre hace falta ayuda porque es un trabajo de todos los días”, concluyó.


