Organizaciones indígenas, campesinas y sectores vinculados al expresidente Evo Morales protagonizaron este viernes movilizaciones y vigilias en Cochabamba para rechazar las medidas económicas del Gobierno de Rodrigo Paz. La protesta se concentró en el rechazo al aumento del precio del diésel, la pérdida de ingresos y las dificultades que atraviesa la economía popular.
La Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Cochabamba y la Federación Departamental de Mujeres Campesinas Originarias e Indígenas Bartolina Sisa cuestionaron las políticas implementadas por el Ejecutivo. Las organizaciones denunciaron un escenario marcado por el incremento de los precios de los alimentos, la falta de combustible y la escasez de dólares.
Uno de los principales reclamos está dirigido contra el denominado “dieselazo”, establecido mediante el Decreto Supremo 5676. Los sectores movilizados sostienen que el incremento del combustible impacta directamente sobre el transporte y el precio de los productos de la canasta familiar.
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La protesta también recibió el respaldo de las seis federaciones de cocaleros del Trópico de Cochabamba, que se declararon en estado de emergencia. Sus dirigentes instalaron puntos de vigilancia ante la presencia de fuerzas de seguridad y advirtieron sobre posibles operativos destinados a ejecutar la orden de aprehensión contra Evo Morales.
El expresidente calificó las movilizaciones como una “rebelión popular contra el neoliberalismo” y cuestionó las políticas del Gobierno de Paz. En paralelo, otros sectores sociales de Bolivia anunciaron nuevas jornadas de protesta y reclamaron respuestas frente a la crisis económica y el desabastecimiento de combustibles.
El Gobierno, en tanto, sostiene que las medidas de ajuste buscan estabilizar las cuentas públicas y enfrenta un escenario de creciente conflictividad social. La escasez de combustible, el rechazo a las reformas económicas y las movilizaciones de distintos sectores aumentan la presión sobre la administración de Paz. La resistencia a los recortes de subsidios y el aumento de los costos del combustible ya había generado protestas y bloqueos en distintas regiones del país.


