Las protestas convocadas por jóvenes en más de 30 ciudades de Alemania contra los recortes presupuestarios, el aumento del costo de vida y el servicio militar obligatorio terminaron con episodios de violencia en distintos puntos del país. En Fráncfort, Colonia, Hamburgo y Berlín se registraron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, ataques a comercios, saqueos y varias detenciones, luego de una jornada que había comenzado mayoritariamente de manera pacífica.
Las movilizaciones fueron organizadas por el colectivo juvenil Gen Z regelt! (¡La Generación Z se encarga!), que reunió a miles de manifestantes para expresar su rechazo a la falta de financiamiento de las escuelas y los recortes en educación, servicios sociales, cultura y salud. También cuestionaron el encarecimiento del costo de vida y la posibilidad de implementar el servicio militar obligatorio. Con pancartas que exhibían consignas como «Es hora de resistir» y «Merz debe irse», los participantes expresaron su descontento con el gobierno del canciller conservador Friedrich Merz.
Uno de los episodios más graves ocurrió en el centro de Fráncfort, donde grupos violentos atacaron y saquearon varios establecimientos comerciales. Según informó el diario alemán Bild, los manifestantes rompieron los escaparates de una tienda de indumentaria deportiva y robaron calzado. Posteriormente, atacaron una armería y se llevaron al menos dos armas, que fueron recuperadas por las fuerzas de seguridad. La Policía intervino con un cañón de agua para dispersar a los grupos y realizó varias decenas de detenciones.
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El ministro del Interior del estado federado de Hesse, Roman Poseck, atribuyó los incidentes a sectores de extrema izquierda que, según sostuvo, se infiltraron en la movilización. El funcionario afirmó que alrededor de un centenar de activistas atacaron a los efectivos policiales con piedras, botellas y artefactos pirotécnicos. Los enfrentamientos dejaron varios agentes heridos y mantuvieron en tensión el centro de Fráncfort durante buena parte de la noche.
También se registraron incidentes en otras ciudades. En Colonia, la Policía utilizó cañones de agua para dispersar a una multitud después de denunciar ataques con fuegos artificiales. En Berlín hubo lanzamiento de botellas y huevos contra los efectivos, mientras que en Hamburgo algunos manifestantes levantaron barricadas y las incendiaron. En distintos puntos del país, las fuerzas de seguridad recurrieron al gas pimienta para controlar los disturbios. Ante el aumento de las tensiones, miles de policías habían sido desplegados durante la jornada.
Las movilizaciones reflejan el malestar de sectores de la juventud alemana frente a las decisiones presupuestarias, las condiciones sociales y el debate sobre el futuro del servicio militar. Aunque las convocatorias transcurrieron mayoritariamente de manera pacífica, los episodios de violencia terminaron desplazando parte del reclamo hacia los enfrentamientos y los operativos policiales. Las protestas se inscriben, además, en un contexto de movilizaciones juveniles que atraviesan distintos países europeos y expresan cuestionamientos a las políticas gubernamentales y a las perspectivas de las nuevas generaciones.
Fuente: DW.
Imagen: Jonas Walzberg/REUTERS.


