El geólogo de El Bolsón dialogó con Radio 3 y remarcó que la región está considerada dentro de una zona de sismicidad moderada.
El geólogo Agustín Quesada analizó en Radio 3 la sucesión de terremotos registrados en distintos puntos del mundo y llevó tranquilidad al explicar que no existe un aumento estadísticamente significativo de los sismos de alta intensidad. El especialista de El Bolsón se refirió también particularmente a la situación de la Comarca Andina y destacó la importancia de conocer sus características sísmicas.
En primer lugar, Quesada explicó que la percepción de una mayor actividad responde en buena medida a la cantidad de información que circula actualmente. “Estamos teniendo muchas noticias de un planeta que está activo”, señaló, aunque aclaró que los registros acumulados durante aproximadamente un siglo no muestran un incremento de los grandes terremotos. Según indicó, el promedio se mantiene en torno a los 15 sismos de mayor intensidad por año y todavía no se superó ese nivel de manera estadísticamente significativa.
Al referirse a la Comarca Andina, el geólogo recordó que la región está considerada dentro de una zona de sismicidad moderada. “Estamos en una zona de sismicidad moderada”, explicó, diferenciándola de sectores como el norte de Mendoza y San Juan, donde la actividad sísmica es mayor. Quesada señaló que en el área pueden registrarse movimientos de baja intensidad y recordó especialmente el terremoto de 1960, que tuvo consecuencias perceptibles en El Bolsón pese a que su epicentro se encontraba a unos 400 kilómetros.
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El especialista también habló sobre la actividad vinculada al fracking en el norte de Neuquén. Explicó que existen publicaciones que muestran un aumento de la sismicidad de baja intensidad en las zonas donde se desarrolla esta técnica, aunque remarcó que no se trata de la generación deliberada de grandes terremotos. “Es un aumento de la sismicidad por la técnica misma de extracción”, sostuvo, y aclaró que esos movimientos no resultan, por el momento, una situación alarmante.
Quesada recomendó mantener medidas básicas de prevención y aprovechar las herramientas disponibles para recibir información y eventuales alertas. Además, puso especial énfasis en otro fenómeno que merece atención en la Comarca Andina: los flujos de detritos, que pueden producirse por lluvias intensas o por la combinación de nieve y agua durante períodos de deshielo. Recordó antecedentes registrados en el Valle del Turbio y Cuesta del Ternero.
En ese sentido, el geólogo remarcó la importancia de conocer el territorio y evitar la ocupación de sectores expuestos a inundaciones o posibles flujos de detritos. “A estar atentos”, expresó Quesada, quien planteó la prevención y la información como herramientas centrales. Su análisis buscó poner en contexto la actividad sísmica reciente y, particularmente para la Comarca Andina, diferenciar los riesgos existentes de escenarios de mayor gravedad que no están actualmente previstos.


