La Justicia rusa condenó este lunes a 11 años y un mes de prisión a Lev Shlosberg, vicepresidente del partido opositor Yábloko, por expresarse contra la guerra en Ucrania. El político, de 63 años, fue hallado culpable de desacreditar y difundir “información falsa” sobre las Fuerzas Armadas.
Según el tribunal de la región de Pskov, Shlosberg desprestigió al Ejército ruso al pedir un alto el fuego durante un debate que posteriormente fue difundido en redes sociales. También fue cuestionado por compartir en 2022 una portada del diario británico Daily Mirror con una imagen de una mujer herida y una referencia directa al presidente Vladimir Putin.
Shlosberg permanecía bajo arresto domiciliario desde junio de 2025 y es uno de los pocos dirigentes opositores que decidieron permanecer en Rusia tras la intensificación de la represión contra las voces críticas con el Kremlin. Al escuchar la sentencia, respondió al juez: “Lo siento por usted, señoría, tendrá que vivir con esto”.
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La dirigencia de Yábloko calificó el fallo como una muestra de la “desintegración de la justicia rusa moderna” y anunció que buscará revertir la decisión por las vías legales disponibles. Amnistía Internacional también cuestionó la condena y consideró que se trata de una represalia por ejercer el derecho a la libertad de expresión y pedir la paz.
En paralelo, la Corte Suprema rusa rechazó este lunes la apelación presentada por Yábloko contra su exclusión de las elecciones legislativas previstas para septiembre. El partido, considerado la principal fuerza antibélica que todavía funciona legalmente en Rusia, quedó así fuera de los comicios.
La decisión generó una movilización de apoyo en Moscú que terminó con más de 80 personas detenidas, según informó un dirigente de Yábloko. El caso de Shlosberg y la exclusión electoral del partido profundizan las denuncias sobre el avance de la represión contra la oposición y las voces críticas de la guerra en Rusia.
FUENTE: DW.
IMÁGEN: Olga Maltseva/AFP.


