El Comité Olímpico Internacional habilitó provisionalmente el regreso del Comité Olímpico Ruso al movimiento olímpico. La medida permitirá que sus atletas busquen la clasificación para Los Ángeles 2028, aunque aún habrá condiciones y restricciones.
El Comité Olímpico Internacional (COI) anunció el levantamiento provisional del veto que pesaba sobre Rusia desde 2023, una decisión que abre la puerta para que los deportistas del país puedan participar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 representando nuevamente a su nación. Durante los Juegos de París 2024 y los de Invierno de Milán-Cortina 2026, los atletas rusos solo pudieron competir bajo bandera neutral.
La sanción contra el Comité Olímpico Ruso se había profundizado tras la invasión de Ucrania, luego de que el COI considerara que la incorporación de organizaciones deportivas de territorios ocupados violaba la Carta Olímpica. Antes de ello, Rusia ya había afrontado restricciones derivadas del escándalo de dopaje destapado tras los Juegos Olímpicos de Sochi 2014, que obligó a sus atletas a competir bajo denominaciones neutrales y sin utilizar la bandera ni el himno nacional.
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En un comunicado, el organismo explicó que decidió levantar la suspensión al considerar que el Comité Olímpico Ruso ya no incluye organizaciones deportivas de territorios bajo jurisdicción ucraniana. Además, sostuvo que la medida busca garantizar que los deportistas puedan participar en igualdad de condiciones en los procesos clasificatorios rumbo a Los Ángeles 2028 y a los Juegos Olímpicos de Invierno de la Juventud.
No obstante, el regreso no será automático ni sin condiciones. El COI recordó que el Comité Olímpico Ruso deberá cumplir con las disposiciones de la Carta Olímpica y someter a sus atletas a estrictos controles antidopaje. Asimismo, aclaró que cada Federación Internacional conservará la potestad de autorizar o no la participación de deportistas rusos y bielorrusos en sus respectivas competencias.
El organismo también confirmó que mantendrá su política de no organizar eventos deportivos en territorio ruso ni invitar a representantes oficiales del país a sus competiciones. Además, indicó que más adelante definirá si los atletas podrán competir con la bandera nacional y si se permitirá la interpretación del himno durante las ceremonias olímpicas.
La decisión generó reacciones contrapuestas. Mientras las autoridades deportivas rusas la interpretaron como un paso hacia la normalización de su participación en el deporte internacional, organizaciones ucranianas cuestionaron duramente la medida y reclamaron que sea revertida. Por su parte, el COI reiteró su rechazo a la invasión de Ucrania y sostuvo que los conflictos políticos no deben impedir que los atletas puedan competir en el ámbito olímpico.


