La medida busca alentar la liquidación de divisas y fortalecer las exportaciones agroindustriales en un contexto de crisis climática y caída de precios internacionales.
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El Gobierno oficializó la baja de retenciones para productos agrícolas y la eliminación total de los aranceles en economías regionales. Según se detalla en el decreto publicado en el Boletín Oficial, esta iniciativa tiene como objetivo incentivar el ingreso de divisas y potenciar las exportaciones agroindustriales, que representan más del 60% del total exportado por Argentina.
La reducción de alícuotas, anunciada por el ministro de Economía, Luis Caputo, se aplicará a cultivos como soja, trigo, maíz, girasol y sorgo, con vigencia hasta el 30 de junio. Además, economías regionales como el azúcar, algodón, cuero bovino, forestoindustria, tabaco y arroz quedan exentas de retenciones, medida que apunta a aliviar a los pequeños y medianos productores.
Entre las modificaciones más destacadas, la alícuota para la soja descenderá del 33% al 26%, mientras que sus derivados, como la harina y el aceite, pasarán del 31% al 24,5%. Cultivos como el trigo, maíz y cebada también experimentarán reducciones significativas, del 12% al 9,5%.
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El decreto establece que los exportadores deberán liquidar al menos el 95% de las divisas dentro de los 15 días hábiles tras la Declaración Jurada de Venta al Exterior (DJVE). En caso de incumplimiento, se les aplicará la alícuota previa al decreto. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y el Banco Central serán responsables de supervisar la implementación y el control de las liquidaciones.
Esta medida, que implicará un esfuerzo fiscal estimado en US$800 millones, responde a la necesidad de enfrentar la caída de precios internacionales y los efectos de fenómenos climáticos adversos. Además, busca mejorar las reservas del Banco Central, que enfrenta una situación crítica.
Si bien el sector agroexportador celebra la iniciativa como un incentivo para la inversión y el ingreso de divisas, analistas económicos advierten sobre el impacto fiscal y la posible incidencia en los precios internos de los alimentos derivados de estos cultivos.
Fuente: TN
Foto: Archivo


