La semana que se inicia será clave para la gestión del presidente Javier Milei, quien enfrenta una fuerte presión desde el Congreso, donde la oposición se alista para reformar los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNUs).
El oficialismo, por su parte, intenta evitar una derrota legislativa que podría marcar el fin de su influencia en ciertas áreas clave de la política nacional.
La discusión más relevante de esta semana será la reforma de la ley 26.122, que regula los DNUs. Actualmente, los decretos presidenciales pueden ser aprobados por el Congreso, pero la oposición busca cambiar esta dinámica.
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De aprobarse la reforma, una sola cámara podría rechazar un DNU, y su vigencia se reduciría a 90 días, en lugar de ser indefinida. Para el Gobierno, esta reforma representa una pérdida importante de poder, ya que podría dificultar la capacidad del Ejecutivo para tomar decisiones rápidas sin el consentimiento del Congreso.
En un intento de frenar esta reforma, el oficialismo ha intensificado su presión sobre los gobernadores para que sus representantes no apoyen la iniciativa, aunque parece que no podrá evitar la unión de bloques opositores como el peronismo, la izquierda y los provinciales.
Otro tema que ocupará la agenda esta semana es el debate sobre el DNU 846/2024, que flexibiliza los requisitos para realizar canjes de deuda, específicamente en lo que respecta a los títulos nominados en dólares con vencimientos a corto plazo.
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Este decreto otorga amplias facultades al Ejecutivo, algo que ha generado desconfianza en muchos legisladores. Aunque el Gobierno defiende esta medida como necesaria para la estabilidad económica, la oposición se prepara para impugnarla, ya que consideran que otorga un poder desmesurado al presidente sin la intervención del Congreso. Esta situación pone de relieve las tensiones entre el poder ejecutivo y legislativo, especialmente ante la falta de un presupuesto aprobado para el próximo año.
La agenda de seguridad será otro de los ejes importantes de la semana. En el Senado, se continuará con el tratamiento de proyectos claves, como la «Ley Antimafias» y la flexibilización del registro de armas.
En Diputados, se debatirá la reforma del concepto penal de legítima defensa, lo que se alinea con las propuestas impulsadas por el Ministerio de Seguridad. La oposición peronista, sin embargo, se ha mostrado reticente a apoyar algunas de estas iniciativas, aunque se espera que no sea suficiente para frenar su aprobación. Además, el oficialismo está buscando avanzar con otros proyectos vinculados a la seguridad, como la regularización de armas de fuego y la venta de autopartes, dos temas que han generado un debate profundo en la sociedad.
Fuente: Ámbito.


