Militantes y sindicalistas de izquierda ingresaron este viernes a las oficinas de la Dirección Médica del Hospital Garrahan, interrumpiendo la actividad administrativa y reteniendo al personal, en el marco de un conflicto por los descuentos aplicados por días no trabajados durante los recientes paros.
Desde la administración del hospital calificaron la acción como “violenta y extorsiva” y aseguraron que los descuentos se realizaron respetando la normativa vigente y la política de presentismo que aplica a todo el personal. “No se trata de una reivindicación laboral legítima, sino de una maniobra política para paralizar la gestión”, indicaron.
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El comunicado institucional agregó que la toma sindical “pone en riesgo la atención de miles de chicos” y remarcó que el hospital continuará funcionando normalmente. Las autoridades confirmaron que el presupuesto, los bonos del personal y las obras por más de 30 mil millones de pesos siguen asegurados con financiamiento propio.
El Hospital Garrahan concluyó su pronunciamiento subrayando que la institución “es un espacio al servicio de los niños y sus familias, no un botín gremial” y que seguirá defendiendo su misión, la atención de los pacientes y la labor de su equipo médico frente a “prácticas de presión, violencia y apriete gremial”.
Fuente: Noticias Argentinas.


