«La realidad es que en este momento tenemos a clubes que no pagan desde noviembre del año pasado. Y lo concreto es que en el fútbol argentino hay aproximadamente 4.000 futbolistas profesionales, pero en primera división solamente hay 958 contratos registrados», precisó Marchi
«Y de estos 958 hay 600 jugadores que ganan entre 40.000 y 300.000 pesos mensuales; después hay una franja de 150 aproximadamente que ganan entre 300.000 y 500.000, mientras que los 200 restantes cobran por encima de los 500.000», puntualizó a Radio 10.
El secretario general del gremio de futbolistas apreció además «que ese no es un dinero muy importante, teniendo en cuenta que es una actividad elitista, selectiva, y como mucho dura una docena de años».
Marchi comenzó el miércoles una serie de rondas virtuales consultivas con los capitanes de los equipos de todas las categorías del fútbol argentino, que se inició este miércoles con los de la Superliga y continuaba hoy con los de la Primera Nacional, para completarse sucesivamente con las restantes divisionales del ascenso.
El tema que protagonizó la reunión de anoche fue el rechazo de los futbolistas a establecer un tope salarial como habían insinuado algunos dirigentes, además de la certeza sobre lo que ocurrirá con los 212 contratos que finalizarán el 30 de junio próximo, luego de que la FIFA recomendara que cada país podía extenderlos hasta que finalizaran las competencias en curso.


