Las autoridades de Tailandia acusaron este martes a Camboya de quebrantar el alto el fuego acordado en diciembre, tras un nuevo enfrentamiento armado en la zona limítrofe. El incidente ocurrió en el distrito de Kantharalak, provincia tailandesa de Sisaket, y elevó la tensión en una región marcada por semanas de violencia.
Según un comunicado de las Fuerzas Armadas tailandesas, tropas camboyanas habrían disparado proyectiles de mortero y granadas de 40 milímetros contra una unidad militar. El ejército de Bangkok respondió con un lanzagranadas M79 hacia el punto de origen del fuego, en lo que describió como una acción defensiva destinada a proteger a su personal. No se reportaron heridos entre los soldados tailandeses.
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El portavoz militar Winthai Suvaree sostuvo que el ataque constituye una violación directa del cese de hostilidades vigente desde fines de 2025. Las autoridades tailandesas atribuyeron el hecho a una presunta falta de disciplina en las filas camboyanas, señalando que el incidente se produjo durante una rotación de efectivos que, según Bangkok, podrían no haber estado plenamente informados sobre los protocolos actuales.
Del lado camboyano, la portavoz del Ejército, Maly Socheata, rechazó las acusaciones y pidió a Tailandia que deje de difundir lo que calificó como información falsa. Phnom Penh advirtió que declaraciones de ese tipo pueden agravar la situación y generar nuevos malentendidos en una frontera históricamente sensible.
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El cruce se produce tras un ciclo de enfrentamientos que, en las últimas semanas, dejó más de cien muertos y obligó al desplazamiento de alrededor de un millón de personas en ambos países. Aunque el alto el fuego buscaba estabilizar la región, el nuevo episodio pone en duda la solidez del acuerdo y mantiene bajo alerta a las autoridades y a la población civil en la zona limítrofe.
Fuente: Infobae.


