“Lo vengo planteando hace rato y lo reiteré en esta reunión, Esquel y Trevelin se comportan como una sola ciudad, si bien somos dos intendentes, hay mucha interacción. Cuando se controló a los vecinos que iba a Trevelin a regar su quinta o ver sus animales, hubo muchísimos problemas”, objetó Ongaratto respecto de la reunión con el Gobernador este martes en Rawson.
“Pedimos que los controles internos en la región, dentro de las ciudades o los parajes no sean tan fuertes y sí que se refuercen los de la portada a Esquel, en el camino de la Ruta 259, de Corcovado a Trevelin, el de la Ruta 51 pasando por Cholila y Parque Nacional Los Alerces”, explicó.
“Hay muchos comerciantes de Esquel que dependen del Alto Valle de Río Negro, a esos proveedores hay que controlar, eso nos preocupa más que haya personas separadas por dos metros, cuando son vecinos de la ciudad que no han tenido contacto con el virus”, fundamentó el intendente.
Respecto de las controversias que surgieron con el empresario y conductor, Marcelo Tinelli, justificó que “Esquel ha sido noticia, pero como no es época de turismo, no sirvió. Tinelli ha hecho lo que quizás hubieran hecho muchos de los que tienen recursos: se vino a un lugar lejos para proteger a los suyos del virus”.
“La polémica surgió porque venía de una ciudad que tenía circulación del virus, pero bajó del avión y se fue directo al campo”, minimizó Ongarato.
“Y ahora con lo de la valija me enteré por los medios, dentro de los problemas que debemos resolver día a día, son temas menores”, remarcó.
“Nos preocupa mucho más que no controlen un micro que llega de otro lado y no tengamos conocimientos o un vecino que venga de Río Negro y quiera entrar a Esquel. El de Tinelli no es el mejor ejemplo, no es el más feliz, pero no lo vemos como un problema”, sostuvo.
“Nuestra ventaja en la Cordillera si se quiere es que tenemos la experiencia del hantavirus y estamos aplicando los mismos métodos”, analizó Ongaratto sobre la situación sanitaria.
EL PESCADO QUE NO SE PUDO REPARTIR
“Yo destaco la donación, pero como era un esfuerzo de particulares, no fue fileteado, llegó a Esquel entrada la noche y fue directamente a una heladera”, aclaró Ongarato sobre las controversias por no haber distribuido entre la gente la merluza que capturó una embarcación de Rawson.
“En el momento que se descargó una inspectora de Bromatología controlo el pescado y vio que todo estaba bien”, recordó.
“Al día siguiente aparecieron imágenes y acusaciones al Gobernador, que no me pareció que fuera así, conseguimos tres profesionales, de Bromatología, de Provincia y del Senasa y la opinión fue unánime de que el pescado ya no estaba óptimo para consumo humano”, argumentó.
“La explicación técnica fue que al estar con las vísceras, las partículas intestinales habían contaminado al resto de la carne”, clarificó.


