Rescatistas trabajan contrarreloj en medio de lluvias y deslaves para hallar sobrevivientes tras el devastador sismo que golpeó la región central de Filipinas.
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El centro de Filipinas vive horas críticas tras el fuerte terremoto de magnitud 6,9 que sacudió la provincia de Cebú la noche del martes y que dejó al menos 69 muertos, según las autoridades. El epicentro se localizó a 19 kilómetros de la ciudad costera de Bogo, donde se reportó aproximadamente la mitad de las víctimas fatales.
El movimiento telúrico, generado por una falla submarina a apenas 5 kilómetros de profundidad, provocó derrumbes de casas, deslaves y daños en carreteras y puentes, lo que complica las operaciones de búsqueda y rescate. Equipos con retroexcavadoras y perros rastreadores trabajan para localizar a los sobrevivientes atrapados bajo los escombros.
“Todavía estamos en la fase crítica de búsqueda y rescate”, declaró Bernardo Rafaelito Alejandro IV, subdirector de la Oficina de Defensa Civil. Las autoridades informaron que aún hay reportes de personas atrapadas y que se evalúa pedir apoyo internacional para reforzar las operaciones. Estados Unidos, Japón, Australia y la Unión Europea ya expresaron su disposición para colaborar.
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En la ciudad de Bogo, un deslave sepultó un grupo de viviendas en una zona montañosa, lo que obligó a trasladar heridos a hospitales locales en condiciones de extrema dificultad por la inestabilidad del terreno. También se confirmaron muertes en los municipios de Medellín y San Remigio, donde incluso un partido de baloncesto quedó interrumpido por el temblor, generando escenas de pánico.
El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología emitió una alerta de tsunami que luego fue levantada, aunque miles de residentes pasaron la noche en espacios abiertos por temor a nuevas sacudidas. Más de 600 réplicas se registraron en las horas posteriores al sismo, mientras persiste el riesgo de nuevos deslaves en zonas ya afectadas por intensas lluvias tras una tormenta tropical que días atrás dejó 27 muertos.
El sismo es uno de los más potentes en la región en más de una década y golpea a un país altamente vulnerable, situado en el “Anillo de Fuego del Pacífico”, donde los terremotos, volcanes y tifones forman parte de un escenario de riesgos recurrentes.
Fuente: Infobae
Foto: Archivo


