Este 31 de agosto se cumplen 26 años del accidente aéreo de Líneas Aéreas Privadas Argentinas (LAPA) que dejó 65 muertos y más de 30 heridos. El vuelo 3142, con destino a Córdoba, se estrelló en Punta Carrasco tras no lograr despegar correctamente. Benjamín Buteler, ingeniero y uno de los sobrevivientes, quien perdió ambas piernas y la movilidad de un brazo tras el siniestro, dio su testimonio.
Buteler recordó cómo apenas 10 segundos cambiaron la vida de 100 personas: “Me subí al avión equivocado. Diez segundos fueron suficientes para cambiar la vida de 65 personas que murieron y de 35 que sobrevivimos”, relató. Tras el accidente, pasó un mes en terapia intensiva del Hospital Alemán y luego otros cinco meses internado en Córdoba, donde continuó su recuperación.
El sobreviviente destacó que la experiencia le enseñó a amar la vida y explorar nuevas posibilidades, a pesar de las secuelas físicas: “Era fanático de la pesca de trucha y ahora es imposible, pero no puedo vivir mi vida diciendo que ‘no puedo’. Hay que explorar todo aquello que uno nunca hizo”.
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Buteler también recordó al héroe que lo rescató, Mauricio Donkin: “Él salvó mi vida y la de otros. Nunca pensó que podía llegar a morir y eso lo distingue de cualquier persona”.
Sobre las responsabilidades judiciales, la investigación determinó que la causa inmediata del accidente fue que la tripulación no extendió los flaps para el despegue y desestimó la alarma sonora. El juicio incluyó a directivos de LAPA y miembros de la Fuerza Aérea. Solo dos personas fueron condenadas, pero sus sentencias fueron anuladas en 2014 por prescripción. “La Justicia es importante, pero con esta resolución no se demostró. Acá se hizo todo mal”, afirmó Buteler.
Hoy, 26 años después, el ingeniero disfruta de su familia y de sus nietos, y se prepara para acompañar a su hija al altar en pocas semanas: “A pesar de tanto dolor, la vida te recompensa”.
Fuente: Noticias Argentinas.


