En Puerto Madryn se desarrolla el juicio contra Nadine Parry y Brahim Yoosef Vargas, responsables del tratamiento de efluentes en la empresa Conarpesa, imputados por contaminación ambiental.
Se los acusa de descargar efluentes pesqueros sin tratar frente a Puerto Madryn. Pericias detectaron niveles bacteriológicos miles de veces por encima de lo permitido.
La acusación, encabezada por el fiscal jefe Alex Williams y la fiscal Florencia Bianchi, apunta a un hecho ocurrido en 2023, cuando —según el Ministerio Público Fiscal— la empresa utilizó una cañería para verter residuos pesqueros crudos directamente al Golfo Nuevo, sin ningún tipo de tratamiento.
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En la primera audiencia, ante la jueza Patricia Reyes, la Fiscalía presentó pericias y testimonios de especialistas del Cenpat-Conicet, que detallaron el daño ambiental ocasionado. Indicaron que el efluente, proveniente del procesamiento de langostino, tenía valores bacteriológicos alarmantes: 2.300 veces por encima del límite permitido y 2.700 veces en el caso de Escherichia coli.
Personal de Ecología y Medio Ambiente, Policía y Policía Científica declaró que el caño que emanaba el líquido rojizo y de olor pestilente llegaba hasta el alambrado perimetral de la planta de Conarpesa.
Entre las pruebas, la Fiscalía incorporó conversaciones de chat entre Parry y Vargas, en las que, el día de los allanamientos, se menciona: “no podemos derivar más al pay pass”, lo que, para la acusación, evidencia que ambos conocían las maniobras y buscaban ocultarlas.
Los alegatos están previstos para el jueves.
Con información del MPF.


