Las infusiones de hierbas, a menudo llamadas «tés», han sido valoradas por sus posibles efectos medicinales durante siglos. Aunque no provienen de la planta del té (Camellia sinensis), estas tisanas ofrecen diversos beneficios para la salud, según la Escuela de Medicina de Harvard (HMS).
1. Té de jengibre
Con un sabor ligeramente picante, el té de jengibre es conocido por aliviar las náuseas y reforzar el sistema inmunológico. La raíz de jengibre tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que podrían ayudar con problemas digestivos, dolores y trastornos metabólicos. Sin embargo, debido a su efecto sobre la coagulación de la sangre, las personas que toman anticoagulantes deben evitar su consumo sin consultar a un médico.
MIRÁ TAMBIÉN | La Patagonia se destaca como la región más hospitalaria del país
2. Té de manzanilla
Extraída de las flores de la familia Asteraceae, la manzanilla es rica en flavonoides, que actúan como antioxidantes. Se ha relacionado con un menor riesgo de enfermedades cardíacas, apoyo al sistema inmunológico e incluso protección contra ciertos tipos de cáncer. También puede aliviar los síntomas del síndrome premenstrual. Sin embargo, quienes padecen alergias al polen deben evitarla.
3. Té de hibisco
El té de hibisco se prepara con las flores de la planta del hibisco y destaca por su alto contenido antioxidante. También es conocido por sus beneficios antivirales y cardiovasculares, como la reducción de la presión arterial y el colesterol malo. Sin embargo, debe evitarse si se toman ciertos diuréticos, como la hidroclorotiazida, debido a posibles interacciones.
Consumo moderado y precauciones
A pesar de sus beneficios, la HMS recomienda beber estas infusiones con moderación y bajo supervisión médica, especialmente para quienes tienen condiciones de salud específicas. Además, se aconseja evitar versiones con azúcares agregados o aditivos.
Fuente: National Geographic.


