Tras casi 30 años de inactividad violenta, el volcán de lodo de Píparo volvió a mostrar signos preocupantes durante la Nochebuena, con emanaciones de gas, grietas en el suelo y familias que abandonaron la zona por precaución.
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La comunidad de Píparo, en el sur de Trinidad, vivió una Nochebuena marcada por el miedo y la incertidumbre luego de que el volcán de lodo local retomara su actividad, obligando a algunos residentes a dejar sus hogares ante el riesgo de una erupción mayor. La reactivación del fenómeno se produjo tras casi tres décadas sin episodios de gran magnitud, lo que reavivó recuerdos del devastador evento de 1997.
Equipos de la Oficina de Preparación y Gestión de Desastres, junto a la Policía y especialistas del Centro de Investigación Sísmica de la Universidad de las Indias Occidentales, se desplegaron en la zona para monitorear la situación. Testigos relataron que el lodo se elevó varios metros, acompañado de humo y emanaciones de gases, además de fuertes ruidos subterráneos.
Aunque las autoridades no ordenaron una evacuación obligatoria, el temor se extendió entre los vecinos. Algunos describieron grietas en el suelo, hundimientos y daños estructurales en viviendas, lo que los llevó a prepararse ante una posible salida de emergencia. La Policía recomendó mantenerse alejados del volcán y advirtió a turistas y curiosos sobre el peligro de acercarse al área.
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El volcán de lodo de Píparo tiene antecedentes de gran violencia: en febrero de 1997 expulsó lodo y escombros a gran altura, afectó más de dos kilómetros cuadrados y obligó a evacuar a cientos de personas. Ante este historial, las autoridades locales habilitaron un refugio comunitario y confirmaron que existe un plan de evacuación listo para activarse si la actividad aumenta.
Mientras tanto, los organismos de emergencia continúan evaluando la evolución del fenómeno. La población permanece en alerta constante, consciente de que la calma aparente podría ser temporal y que la prioridad es resguardar la vida ante un escenario imprevisible.
Fuente y foto: EFE


