Donald Trump endureció este miércoles su postura frente a Irán al advertir que Estados Unidos destruirá puentes y centrales eléctricas iraníes cada vez que la República Islámica ataque embarcaciones en el estrecho de Ormuz. La amenaza fue publicada por el mandatario en su red Truth Social, en medio de una nueva escalada militar en la región.
La tensión continúa impactando en los mercados internacionales. El recrudecimiento del conflicto y el bloqueo iraní sobre el estrecho de Ormuz impulsaron una nueva suba del petróleo, con el barril de Brent por encima de los 95 dólares, ante el temor de interrupciones en el suministro mundial de crudo y gas.
Pese a las amenazas, el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Washington mantiene abierta la posibilidad de alcanzar una solución negociada con Teherán. Desde Irán, el portavoz de la Cancillería, Esmail Baqai, aseguró que continúan los contactos diplomáticos mediante países mediadores, aunque los enfrentamientos militares persisten.
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En paralelo, Estados Unidos lanzó una nueva ofensiva sobre objetivos militares iraníes y Trump anticipó que un eventual próximo blanco podría ser un complejo subterráneo cercano a Natanz, sospechado por agencias occidentales de albergar actividades vinculadas al enriquecimiento de uranio. Teherán negó esas acusaciones y advirtió que un ataque de ese tipo ampliaría el conflicto.
Mientras tanto, Irán intensificó sus ataques contra intereses estadounidenses y aliados en la región. Kuwait, Jordania y Baréin reportaron la interceptación de misiles y drones, mientras que los Guardianes de la Revolución aseguraron haber atacado bases militares estadounidenses. A su vez, los rebeldes hutíes renovaron sus amenazas contra el tránsito marítimo en el estrecho de Bab el Mandeb.
La guerra, que ya lleva casi cinco meses, también genera creciente presión política sobre Trump por su elevado costo económico, estimado en más de 37.000 millones de dólares. Sin embargo, el presidente estadounidense ratificó que la campaña militar «no ha terminado», mientras el conflicto mantiene en alerta a los mercados internacionales y alimenta la incertidumbre sobre el futuro de las negociaciones.
FUENTE: TN.
IMÁGEN: AP.


