Un policía asesinó a su bebé y a su exsuegra, hirió a tres familiares y luego se quitó la vida. La Fiscalía investiga el caso.
La localidad de Monte Quemado, en el norte de Santiago del Estero, fue escenario de una masacre en la madrugada del viernes. Nicolás Ábalos, un policía de 31 años, irrumpió armado en la casa de su expareja y desató un ataque que terminó con la vida de su hija de un año y su exsuegra. Además, dejó heridos a su hijo de 9 años, a su exesposa y al padre de esta. Finalmente, se quitó la vida.
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El crimen ocurrió en la vivienda ubicada en Víctor Chequer y Sacha Rúpaj, donde vivía Lorena Navarro, exesposa del atacante, junto a sus padres. Según las primeras reconstrucciones, Ábalos habría seguido a Lorena con su bebé en brazos antes de iniciar el ataque. Utilizó dos armas de fuego, una Bersa Thunder Pro 9mm y una Federal COL .45, ambas pertenecientes a su equipo policial.
Las víctimas fatales fueron la pequeña Bianca, quien ingresó sin vida al hospital, y Divina Cuellar, de 62 años, la exsuegra de Ábalos. Los heridos, incluyendo a Lorena, su hijo Bautista y su padre, Víctor Navarro, fueron trasladados a centros de salud de mayor complejidad debido a la gravedad de sus heridas.
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La Fiscalía, a cargo de Santiago Bridoux, confirmó que no hubo intercambio de disparos y que Ábalos efectuó más de 20 disparos durante el ataque. Las autoridades consideran que se trató de un acto predeterminado, ya que el agresor llegó armado con un cargador adicional. «Un detonante no te arma de esta forma», señalaron fuentes judiciales.
Fuente: Infobae.


