Foto: Policía del Neuquén (Diario Río Negro).
La madre de la pequeña ingresó desesperada al destacamento neuquino de Plaza Huincul. El cabo Aitor Mendoza logró desobstruir las vías respiratorias de la niña, que se encuentra fuera de peligro.
Una joven madre de Plaza Huincul irrumpió este miércoles en el destacamento del barrio Otaño con su beba de apenas dos semanas en brazos. La pequeña se estaba asfixiando y su vida corría peligro.
El cabo Aitor Mohamed Mendoza, quien se encontraba como jefe de guardia, actuó de inmediato. Aplicó maniobras de Heimlich y logró desobstruir las vías respiratorias de la nena, que ya presentaba un color morado en su rostro.
MIRÁ TAMBIÉN: Confirmaron la cadena perpetua para el ladrón que mató a un empresario de Chubut
“La beba se había ahogado con su propia saliva”, explicó la madre. Tras el auxilio policial, personal de salud confirmó que sus signos vitales eran normales y la trasladó al hospital junto a su madre para una revisión más detallada.
Desde la Policía del Neuquén destacaron la rápida intervención del cabo Mendoza, quien permitió que la menor “superara una situación de emergencia”. La emotiva imagen del uniformado sosteniendo a la beba dio cierre a un momento de tensión que terminó con final feliz.
Fuente: Diario Río Negro.


