Un ginecólogo del hospital de Sremska Mitrovica, Serbia, fue detenido después de que una mujer romaní lo acusara de violencia obstétrica que resultó en la muerte de su recién nacida. La autopsia reveló que la bebé, llamada Elena, murió por «un parto violento» con graves complicaciones, incluyendo asfixia perinatal y aspiración masiva de meconio.
La madre de la bebé, tras conocer los resultados de la autopsia, expresó su determinación de buscar justicia y aseguró que no se rendirá. El médico fue detenido bajo la acusación de poner en peligro la salud de una persona y se encuentra bajo custodia policial.
El incidente ha generado protestas frente al hospital, con pancartas que dicen «Hospitales, no mataderos». Mujeres han compartido testimonios de violencia obstétrica en las redes sociales, y una petición liderada por la agrupación Kreni-Promeni busca reformas para permitir que las mujeres estén acompañadas por sus parejas durante el parto.
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La ministra de Salud, Danica Grujičić, condenó la violencia obstétrica y prometió mejorar la educación de los profesionales de la salud. Sin embargo, advirtió contra una caza de brujas hacia los médicos, señalando que las complicaciones pueden ocurrir dentro de ciertos porcentajes aceptables.
Una encuesta previa reveló que el 10% de las mujeres serbias evitan tener más hijos después de experiencias traumáticas en hospitales durante el parto. Más del 60% no se siente protegido durante el parto, y muchas expresaron falta de información sobre los procedimientos médicos.
Fuente: RadioDos.com.ar


