La Guardiamarina en Comisión Milagros García, criada en territorio chubutense integra la tripulación a bordo de la fragata ARA “Libertad”.
Nacida en Bahía Blanca, desde muy pequeña se instaló junto a su familia en Puerto Madryn, actualmente transcurre su etapa formativa como oficial naval en el emblemático buque escuela de la Armada Argentina.
Milagros es una de los 256 tripulantes que participan del LIV Viaje de Instrucción de la fragata ARA “Libertad”, una travesía de cinco meses y más de 16.000 millas náuticas que la llevará por distintos puertos de América.
“Ser parte de la Armada significa compartir un amor profundo por la Patria”, resume la joven guardiamarina, quien encontró en la institución una forma de vida que combina disciplina, servicio y crecimiento profesional.
Su vínculo con el mar comenzó desde muy pequeña. Criada frente a las costas patagónicas, desarrolló una temprana pasión por la navegación a vela y el windsurf, actividades que le permitieron conocer de cerca las condiciones del mar y fortalecer habilidades que hoy resultan fundamentales para su carrera naval.
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Sin embargo, la vocación militar también tiene raíces familiares. Su abuelo, quien alcanzó la jerarquía de Suboficial Mayor de Infantería de Marina, fue una figura determinante en su decisión de ingresar a la Escuela Naval Militar.
“Mi abuelo representó mi acercamiento más lindo a la Institución”, recuerda. Los relatos de sus experiencias en la Fuerza, las historias compartidas durante las vacaciones familiares y los recuerdos ligados a la vida militar despertaron en ella el interés por seguir sus pasos.
Aunque falleció mientras cursaba su cuarto año de formación, su legado continúa presente. “Antes de iniciar este viaje de instrucción recibí muchas cartas; mi abuela escribió que mi abuelo estaría muy orgulloso de mí”, cuenta emocionada.
La tradición familiar también incluye a su padre, quien realizó el Servicio Militar en Puerto Belgrano, y a uno de sus hermanos, actualmente Cabo Principal de la Armada. “Uno se siente muy orgulloso de pertenecer a la Armada Argentina, es una emoción que te llena”, afirma.
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Cuando ingresó a la Escuela Naval Militar, su principal objetivo era navegar. Sin embargo, el recorrido académico y las distintas experiencias profesionales ampliaron sus horizontes y la llevaron a descubrir una nueva meta: convertirse en aviadora naval.
Mientras completa su formación a bordo de la fragata ARA “Libertad”, Milagros alterna actividades académicas con guardias y responsabilidades operativas. El viaje constituye una etapa clave en la preparación de los futuros oficiales, quienes deben adquirir experiencia en navegación, conducción de personal y gestión de recursos.
“Mi principal expectativa es aprender todo lo que pueda para llegar a mi próximo destino naval con los conocimientos necesarios”, sostiene.
La travesía ya incluyó escalas en Brasil y Estados Unidos, y continuará por distintos puertos del continente antes de regresar al país. Para la joven madrynense, cada jornada representa una oportunidad de aprendizaje y crecimiento profesional.







