La ONU y UNICEF han denunciado el aumento alarmante de violaciones y violencia sexual contra niños en Sudán, en medio del conflicto armado entre el Ejército regular y las Fuerzas de Apoyo Rápido. Desde principios de 2024, se han registrado más de 221 casos de violación infantil, de los cuales dos tercios de las víctimas son niñas. Entre los sobrevivientes, hay casos estremecedores, como el de niños de solo un año.
La violencia sexual se ha convertido en una táctica de guerra utilizada por grupos armados que irrumpen en casas y someten a las víctimas en presencia de sus familias. Estos actos de agresión no solo dejan huellas físicas, sino que también generan traumas emocionales y psíquicos irreparables. En muchos casos, las víctimas se ven obligadas a vivir con consecuencias de por vida, como embarazos no deseados y la imposibilidad de acceder a ayuda médica.
MIRÁ TAMBIÉN: China impone aranceles de hasta 15% a productos de EE.UU.
A pesar de la magnitud de estos abusos, muchos de los sobrevivientes no se atreven a denunciar por miedo a las represalias o al estigma social. Las autoridades de UNICEF han subrayado que estos crímenes constituyen una violación flagrante del derecho internacional y podrían ser considerados crímenes de guerra. Además, han instado a las partes involucradas en el conflicto a cesar la violencia sexual.
El conflicto armado en Sudán comenzó en abril de 2023, cuando el Ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido se enfrentaron en una lucha por el poder. La ONU ha calificado la situación como la mayor catástrofe humanitaria en el mundo, con millones de niños y niñas en riesgo. UNICEF continúa haciendo un llamado urgente a la comunidad internacional para frenar este ciclo de violencia y proteger a los menores de edad en Sudán.
Fuente: France 24.